(ARGENTINA).- “Bienvenido, amigo”. Con esa frase sencilla y un corazón rojo, Nicolás Otamendi recibió a Thiago Almada en el plantel de River. El capitán compartió las fotos del reencuentro con el volante ofensivo en su cuenta de Instagram, apenas horas después de que el ex Atlético de Madrid firmara su contrato y pisara el césped del Más Monumental para su primera práctica bajo las órdenes de Eduardo Coudet.
El Comandante y Almada habían sido compañeros en los dos últimos mundiales y dos Copa América con la Selección Argentina, y el defensor no ocultó su alegría por volver a tenerlo cerca. En una de las imágenes que difundió se lo ve con su brazo izquierdo rodeando al nuevo integrante del equipo, en un gesto de contención que el propio lenguaje corporal de Thiago Almada acompañó: el ex Vélez aparecía con los brazos detrás de la espalda, en una actitud de quien prefiere escuchar antes de mostrarse protagonista en el arranque.
El reencuentro de los campeones del mundo
La llegada de Almada no solo provocó la muestra de afecto de Otamendi. El volante también se reencontró con otros tres campeones del mundo en Qatar 2022: Gonzalo Montiel, Ángel Correa y Marcos Acuña. Esa columna vertebral con ADN de la Selección le da a Thiago Almada un entorno de pares que conocen su calidad y su carácter, algo que el cuerpo técnico valora para acelerar su adaptación al esquema de Coudet.
El futbolista de 25 años completó su primer entrenamiento el mismo día de su regreso al país, tras estampar la firma con el presidente del club, Stefano Di Carlo. El trabajo a las órdenes del Chacho disipó de inmediato cualquier especulación sobre los tiempos burocráticos: Thiago Almada ya es uno más del grupo y se mueve como tal en el predio de Ezeiza.
La gran pregunta que sobrevolaba el Más Monumental era si Coudet iba a incluirlo en la delegación que debía enfrentar a Independiente Santa Fe por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Sin embargo, el terremoto que azotó Colombia provocó la postergación del match y, de paso, extendió el margen de preparación para el zurdo.
Con la fecha suspendida, el cuerpo técnico gana días para sumarle carga de trabajo a Almada y evaluar su puesta a punto antes del debut oficial. La idea es que pueda tener minutos en el compromiso reprogramado o, en su defecto, en el próximo encuentro del equipo de Núñez, sin apuros pero con la expectativa de verlo rápido en cancha.

