(ARGENTINA).- “El presidente de Independiente Santa Fe, Eduardo Méndez, confirmó que el partido se postergó una semana más”, informó el periodista Renzo Pantich. En ese escenario crítico, el presidente de River, Stefano Di Carlo, confirmó que dará una conferencia de prensa este martes a las 10 en el club y que abordará “diferentes temáticas”: desde el balance del mercado de pases y los refuerzos hasta un repaso por estos primeros ocho meses de mandato, justo cuando el equipo atraviesa la peor racha deportiva desde 2011.
La dirigencia ya movió fichas puertas adentro para contener la crisis. Ayer a las 18, Stefano Di Carlo reunió al oficialismo, la minoría y la oposición —con nombres como Daniel Kiper, Luis Belli, Carlos Trillo y Matías Barreiro— con el objetivo explícito de “promover la unidad”. El cónclave estaba pactado desde hace dos semanas, pero el contexto le dio un peso extra: River es el peor equipo del fútbol argentino en las estadísticas, no marcó goles, no sumó puntos y es el que menos remates al arco registra entre los 30 equipos. En esa mesa también sobrevoló la continuidad de Eduardo Coudet, aunque la postura oficial sigue siendo la misma. Pantich señaló que “los dirigentes de River no van a echar al Chacho Coudet de la institución y, si se va, es por motus propio, por decisión pura y exclusiva del técnico de River”.
El entrenador se mantiene en el cargo, pero él mismo se puso un ultimátum. Después de la derrota contra Tigre, los rumores de renuncia fueron desmentidos y la directiva le ratificó el respaldo, mientras que Coudet esperaba la llegada de Thiago Almada —ya presentado y con su primer entrenamiento cumplido— para intentar revertir la situación. La postergación del partido de Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe, provocada por el terremoto que sacudió Colombia y dejó más de 111 víctimas fatales, le dio una semana extra de trabajo antes del duelo de ida que ahora se jugará el 19 de agosto en Bogotá. El domingo, en tanto, River recibirá a Argentinos Juniors a las 18 en el Monumental con la obligación de cortar la racha negativa.
Stefano Di Carlo también deberá responder por frentes que van más allá del presente del plantel. Entre ellos, la lista de cinco modificaciones para la Copa Sudamericana, en la que aparecen Otamendi, Almada, Correa, Rafael Santos Borré y Tobías Andrada —quien le ganó el lugar a Pancho Ortega—, y la recuperación inminente de Sebastián Driussi tras el desgarro en el gemelo. Además, está latente la chance de que River reciba casi 4 millones de dólares del mecanismo de solidaridad si el Atlético de Madrid concreta una venta de Julián Álvarez en 150 millones, una operación que el propio jugador apuró al expresar sus intenciones de marcharse.
La conferencia de Stefano Di Carlo será su primera exposición de fondo ante los micrófonos en un momento en que la crisis ya activó movimientos políticos internos. Por ahora no hubo contactos formales con Ramón Ángel Díaz, aunque Pantich aseguró que “Ramón tiene intenciones latentes de dirigir River, de retirarse en el club”. El presidente, sin un Plan B formalizado pero con la presión de un equipo que hizo historia negativa en los torneos de AFA, sale a hablar mientras Coudet se juega el crédito en la cancha.
