(ARGENTINA).- “Es un equipo liviano, que propone jugar”, dijo una de las voces del fragmento del ciclo Y ya lo ve, conducido por Hernán Castillo en Love ST. La evaluación fue que River no está preparado para sostener el planteo de Estudiantes en el segundo tiempo de la vuelta ante Flamengo.
La serie terminó con dos empates 0-0, uno en la ida y otro en la vuelta, y Estudiantes avanzó a la final tras imponerse por penales. En la revancha, la expulsión de un jugador a los cinco minutos del segundo tiempo dejó a Flamengo con superioridad numérica durante cuarenta minutos. Aun con esa ventaja, tuvo una sola ocasión en ese tramo, la de Gonzalo Plata; Estudiantes había generado las situaciones más claras de la primera etapa.
“Estudiantes estuvo bien parado en la ida y en la vuelta, aunque jugó los partidos de manera distinta. Tiene ese pragmatismo que le permite defender o atacar según lo que necesite”, sostuvo una de las voces del intercambio. La lectura fue que el Pincha no se limitó a defender: en La Plata el partido fue parejo y el equipo buscó atacar, mientras que en la vuelta presionó arriba durante los primeros veinte minutos antes de ceder la pelota. “Para mí, en los 180 minutos, Estudiantes fue superior a Flamengo”, agregó la misma voz.
El límite del plantel actual de River
“Yo no veo a River parado en una línea de cinco y sin patear al arco durante todo un segundo tiempo. No lo veo”, planteó la voz principal del fragmento. La objeción no apuntó a descartar cualquier ajuste: el análisis distinguió entre adaptarse a un contexto y copiar de manera automática el repliegue de Estudiantes. “Por eso, decir que River tiene que jugar como Estudiantes es quedarse solamente con ese segundo tiempo”, añadió.
“River no tiene hoy futbolistas preparados para marcar y jugar un partido de esa manera“, sostuvo la voz principal al comparar el plantel con el planteo del Pincha. En ese análisis se mencionaron Montiel, Aníbal Moreno y Fausto Vera por sus distintos perfiles. Montiel puede competir desde lo físico; Moreno fue descripto como más ligado al juego y Vera, como algo más físico, aunque sin garantías de que alcance para ejecutar el plan.
“Para mí, cuando Marcelo Gallardo empezó a cambiar la historia de River a nivel internacional, no lo hizo con el ADN típico que muchos le atribuían al club”, planteó una de las voces. Otro interlocutor recordó: “No, de hecho, en 2014 y 2015, en la Copa Sudamericana y en otros partidos, River jugó de otra forma y la gente lo aceptó”. En el intercambio también se señaló que River ganó la Copa Libertadores de 2015 y 2018 con características distintas.
“Quizás en un partido puntual pueda ponerse el overol, competir y encontrar la forma de incomodar al rival. Pero para sostenerlo necesita convencimiento, características individuales y una idea clara”, concluyó la voz principal. La misma voz había aclarado: “No significa necesariamente defenderse, sino saber cómo plantear los encuentros para hacerle frente a equipos que tienen más poderío.” La respuesta fue que River podría probar ese recurso en un partido aislado, pero el análisis no ve al plantel actual en condiciones de sostenerlo como método. La final de la Copa Libertadores quedó confirmada entre Palmeiras y Estudiantes de La Plata.
