(ARGENTINA).- Julián Álvarez, de 26 años, eligió a Pablo Barquero como su nuevo representante después del frustrado intento de salida del último mercado de pases. Mundo Deportivo informó que era el nombre que más convencía al delantero y a su familia, y que la formalización se esperaba próximamente.
Álvarez dejó de ser representado por Fernando Hidalgo después de las gestiones fallidas para salir del Atlético de Madrid. El 8 de octubre, Juan Ignacio Barbieri, de La Página Millonaria, informó que las partes ya no tenían vínculo contractual y que todavía no se conocía quién ocuparía ese lugar. Hidalgo era el histórico agente del delantero. Álvarez había recibido varias propuestas para reemplazarlo.
Álvarez y Barquero se conocieron durante la etapa del delantero en Manchester, donde Julián compartió un par de temporadas con Rodri. La relación previa y la confianza que el agente le transmite pesaron en la elección, junto con su experiencia y su perfil mediáticamente discreto. Barquero representa a Rodri y a Pablo Sarabia, los dos nombres de una cartera reducida. También gestionó durante el verano el pase de Rodri desde Inglaterra al Barcelona, el destino con el que sueña el atacante.
Javier Pastore y Jorge Mendes estuvieron entre las alternativas que evaluó Álvarez, pero no avanzó con ninguno. Pastore trabaja con Enzo Fernández, amigo y compañero de la Selección Argentina del delantero, mientras que Mendes había sondeado la posibilidad de incorporarlo a su cartera de futbolistas.
El intento de salida que no prosperó
“La cláusula o nada”, respondieron los dirigentes del Atlético de Madrid ante el pedido de salida de Álvarez. El club exigió el pago de la cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros, y mantuvo esa condición durante las negociaciones. El monto fue un obstáculo para que Barcelona avanzara con la operación.
Julián Álvarez expresó durante el Mundial su deseo de dejar el Atlético y cambiar de aire. Después de la victoria ante Austria, por la segunda fecha en Dallas, manifestó que quería cumplir el sueño de jugar en Barcelona, aunque no había mencionado públicamente al club catalán. Asesorado por Hidalgo, intentó concretar la salida, pero Barcelona desistió de las negociaciones y el delantero permaneció en Madrid. El intento frustrado le generó desgaste profesional y personal, y la gestión del episodio habría sido uno de los factores que lo llevaron a romper con su representante.
Álvarez había sido titular en apenas uno de los cuatro partidos que llevaba disputados al comienzo de la temporada europea. El 13 de octubre volvió al once inicial en el triunfo del Atlético de Madrid ante Manchester United, pero los hinchas lo silbaron cuando fue anunciado en la formación y al ser sustituido en el Metropolitano; esa reacción se había repetido desde su regreso tras el Mundial. Jugó 71 minutos, remató dos veces y uno de sus disparos dio en el palo; seguía sin convertir en seis partidos del segundo semestre. Atlético tenía previstos sus próximos cruces ante Espanyol, el 17 de octubre, y Stuttgart, el 20, por la competencia continental.
