(ARGENTINA).- “Yo siempre fui rebelde, pero en ese momento me pegó mal y no quería jugar más al fútbol”, recordó Maxi López. River lo contuvo después de que su padre muriera cuando él tenía 12 años.
“River me abrazó en ese momento. Nosotros llegábamos justo, mi vieja me daba la monedita exacta para ir a entrenar. Cuando pasó lo de mi viejo, los padres de todos mis compañeros nos juntaron un mango porque sabían que estábamos en dificultad…”, contó López. La conversación fue para Infobae con Rodolfo D’Onofrio; el relato fue retomado por Lautaro Toschi en Bolavip.
“¿Sos feliz?”, recordó López que le preguntó su padre cuando recibió su primera camiseta de River, que tenía un leoncito. A los 10 u 11 años, jugaba en Estrella de Maldonado, semillero de River. Su padre era hincha de Boca y lo acompañó en sus inicios futbolísticos.
Asimismo, sobre ese período, también contó: “No me aplicaba en los entrenamientos, a veces faltaba tres o cuatro días seguidos… me afectó mucho”. La muerte de su padre había marcado una etapa en la que perdió las ganas de jugar al fútbol, las cuales recuperó, en parte, gracias al apoto del club.
“A mi viejo le diría que lo logré. Que pude ayudar a mi familia y también formar la mía. Me hubiese encantado que él me hubiese acompañado en ese proceso y que hubiese podido conocer a mis hijos”, dijo López al recordar qué le habría querido contar a su padre.
López se formó en las inferiores de River y debutó en Primera en 2001. Durante su etapa en el club disputó un total de 69 partidos, anotó 16 goles, dio seis asistencias y además ganó tres títulos. En 2005 dejó River y se incorporó al Barcelona, donde se desempeñó por dos años y medio.
Tras su salida de River, el ex delantero desarrolló gran parte de su carrera en Europa, donde supo destacarse principalmente en España, Rusia e Italia, además de ganar la Champions League con el FC Barcelona. Nunca volvió a jugar oficialmente en River.
