(ARGENTINA).- “Creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”, declaró Julián Álvarez durante el Mundial. El delantero volvió a entrenarse este miércoles con el plantel del Atlético de Madrid en la Ciudad Deportiva de Majadahonda y se reencontró con Diego Simeone, mientras su entorno sostiene la presión para forzar una salida hacia el Barcelona.
En su primera práctica grupal desde el regreso, el cordobés arrancó la sesión junto a Koke, Lemar, Grimaldo, Baena, Giuliano, Llorente y Pubill. Después formó inicialmente con los suplentes en el ensayo de fútbol, dentro de la puesta a punto para el debut del viernes ante el Olympique de Marsella. Simeone siguió de cerca al delantero, que se había reincorporado el lunes tras la final de la Copa Mundial de Fútbol de 2026.
El reencuentro entre Julián Álvarez y el Cholo se dio en un clima de normalidad, pese a la atención mediática y a las versiones de los últimos días. El atacante se integró al grupo y participó como uno más, aunque los rumores sobre su futuro siguen firmes.
La pulseada por el pase
El malestar venía del lunes. El jugador llegó a la ciudad deportiva con un semblante serio, y se encontró con que ni Simeone ni el CEO Miguel Ángel Gil Marín estaban en Majadahonda para la reunión que había pedido. El técnico descansaba tras la gira por Seúl y el directivo seguía de vacaciones en Marbella. “Nos vemos el día 10”, le había dicho antes Gil Marín. La reacción del delantero entre sus allegados fue directa: “No cuenten conmigo”.
El conflicto también tiene una raíz salarial. Julián Álvarez aceptó llegar al Metropolitano con una ficha inferior a su estatus de mercado para facilitar el traspaso desde la Premier League, pero la prometida reestructuración jamás se concretó. Su cláusula de rescisión quedó blindada en 500 millones de euros. En febrero, el club le habría prometido dejarlo salir si llegaba una oferta, y hasta ahora no cumplió esa palabra.
Barcelona ya aparece como destino. El club catalán maneja una oferta cercana a los 100 millones de euros, una cifra que en el Atlético consideran insuficiente. La directiva rojiblanca, con Gil Marín a la cabeza, exige que el jugador “se disculpe y se ponga a trabajar”, mientras el atacante insiste con su deseo de jugar a las órdenes de Hansi Flick en el Camp Nou.
Por lo pronto, el Atlético de Madrid se prepara para un nuevo amistoso contra el Olympique de Marsella este viernes 14 de agosto y mucho se preguntan si Julián Álvarez será titular o deberá esperar en el banco de suplentes.
