(ARGENTINA).- Con el equipo al borde del nocaut y un 2-0 en contra, la entrada de Gonzalo Montiel le cambió la cara a Argentina en los octavos de final del Mundial 2026. El lateral de River reemplazó a un apagado Nahuel Molina, asistió a Lionel Messi en el empate y fue protagonista de una remontada histórica: 3-2 sobre Egipto y boleto a cuartos.
El partido en Atlanta mostraba a una selección partida. Egipto lastimaba de contra y se había adelantado con goles de Ibrahim y Ziko. A los 73 minutos, con el marcador 2-0 y la eliminación asomando, Lionel Scaloni mandó a la cancha a Gonzalo Montiel por un Molina que ya no transmitía nada. El cambio fue inmediato.
La actuación de Molina rozó lo paupérrimo. Desconectado del circuito ofensivo, casi sin intervenciones y eclipsado en la marca, el lateral apenas sumó un 3 en las calificaciones del partido, la más baja del equipo. "Sobró durante todo el primer tiempo. Intentó darle profundidad al equipo pero ni siquiera le dieron la pelota sus compañeros. Fue el que menos contacto tuvo con el balón a lo largo de toda la noche. Ni sombra hizo", describió el análisis de La Página Millonaria.
Del gris al talismán
Gonzalo Montiel, en cambio, contagió otra vibra apenas pisó el césped. Se paró abierto sobre la derecha, se sumó al ataque con decisión y volvió a mostrar ese perfil de jugador de momentos calientes que ya había sido determinante en otras definiciones con la Albiceleste. Su capacidad para aparecer en el área rival activó a un equipo que hasta entonces jugaba a los tumbos.
La jugada clave llegó a los 38 minutos del segundo tiempo. Lautaro Martínez bajó un centro al área y la pelota le quedó incómoda a Montiel, pero el lateral controló en el aire y descargó de frente para que Messi empalmara una volea y pusiera el 2-2. "Cachete" había cumplido con su sello: intransigencia defensiva y una asistencia limpia. "Contagió y entró activo por la derecha. También transmitió otra vibra desde que saltó a la cancha. El talismán", sintetizó la valoración que le puso un 7, la segunda nota más alta del equipo argentino.
Argentina ya había descontado cuatro minutos antes con un frentazo de Cristian Romero y terminaría de dar vuelta la historia en el séptimo minuto adicionado con un cabezazo de Enzo Fernández. Pero el punto de inflexión fue la entrada de Gonzalo Montiel, que en apenas 17 minutos en cancha registró 20 toques, 13 de 14 pases precisos y la asistencia del empate.
La pregunta que queda flotando de cara a los cuartos de final es si Scaloni mantendrá a Molina o apostará por Montiel como titular. La imagen que dejó el jugador del Atlético de Madrid fue tan floja que la balanza se inclina con fuerza hacia el lateral de River, que ya demostró saber leer partidos calientes y no achicarse ante la presión.
Argentina enfrentará el sábado al ganador del cruce entre Colombia y Suiza, con el objetivo de meterse entre los cuatro mejores del torneo. Si el cuerpo técnico se guía por el impacto inmediato, Gonzalo Montiel tiene todas las fichas para volver a ser titular y seguir escribiendo su historia de amuleto en la Selección.


