(ARGENTINA).- River empató 1-1 con Sarmiento en Junín el miércoles 14 de octubre y quedó sin chances matemáticas de ganar la tabla anual en La Bombonera. El resultado dejó fuera de alcance la posibilidad de dar la vuelta olímpica ante su clásico rival durante la penúltima fecha.
River debía llegar a la penúltima fecha con cuatro puntos de ventaja sobre el escolta, un margen que ya no podía alcanzar. A falta de cuatro jornadas, quedó octavo en la tabla anual con 46 puntos, seis menos que el líder, que sumaba 52. Cuatro días antes, tenía 42 puntos y dos partidos pendientes: ante Estudiantes de Río Cuarto y Sarmiento.
El empate no lo dejó fuera de toda pelea por un título. River todavía conserva chances matemáticas de ganar el título de Campeón de Liga, porque podía superar a los siete equipos que tenía por encima en la clasificación. La carrera por la Copa Libertadores 2027 también seguía abierta: podía clasificarse al terminar entre los tres primeros de la tabla anual —con la posibilidad de que se liberara algún cupo— o al ganar el Torneo Clausura 2026.
El cálculo para llegar a la Libertadores por la tabla anual tomaba como referencia 57 puntos, la cantidad con la que Argentinos Juniors terminó tercero la temporada anterior bajo este formato. Con cuatro partidos por jugar, River debía ganar los cuatro y esperar que los siete equipos ubicados por encima dejaran puntos en el camino. Su calendario restante incluye a Belgrano, Racing, el clásico y Aldosivi.
La combinación que necesitaba Boca
Boca todavía podía consagrarse ante su público en la fecha 15, pero debe ganar sus tres encuentros y depender de los resultados de sus perseguidores. Con 51 puntos, comparte el segundo lugar con Argentinos Juniors y tenía que recibir a Talleres por la fecha 13, visitar a Independiente en Avellaneda por la 14 y vencer a River en la 15. El clásico está previsto para el domingo 1 de noviembre a las 15, en La Bombonera.
Independiente Rivadavia, líder con 52 puntos, no debía sumar más de cuatro unidades en sus tres encuentros: recibir a Tigre en Mendoza, visitar a Argentinos Juniors en La Paternal y cerrar con Banfield como local.
Argentinos, que compartía el segundo puesto con Boca con 51, tenía un límite de cinco puntos: debía visitar a Banfield, recibir al líder en La Paternal y después jugar ante Atlético Tucumán en el norte. Esos resultados eran parte de las condiciones para que Boca llegara con opciones de consagrarse ante River.
Rosario Central, con 50 puntos, no podía sumar más de seis en sus partidos contra Atlético Tucumán como visitante, Huracán en el Gigante de Arroyito y Sarmiento en Junín. Vélez Sarsfield, con 49, y Belgrano, con 48, debían terminar sus tres encuentros con un máximo de siete puntos cada uno: Vélez enfrentaba a Gimnasia de Mendoza en Liniers, Central Córdoba en Santiago del Estero y San Lorenzo en el José Amalfitani; Belgrano, a River en Barrio Alberdi, Aldosivi en Mar del Plata y Barracas Central como local.
Si se cumplían esos topes y Boca ganaba sus tres partidos, podía coronarse ante su gente en la fecha 15; River, en cambio, ya no podía ganar la tabla anual en esa cancha.
