(ARGENTINA).- Leonardo Ponzio tuvo 21 días para preparar a River, que venció 1-0 a Estudiantes de Río Cuarto en el Monumental, pero no mostró la evolución esperada. El triunfo dejó dudas futbolísticas sobre un funcionamiento que ya arrastraba falencias.
En su análisis, Mauro Palacios calificó el resultado como corto y deslucido frente a un rival al que describió como el peor del campeonato. El descenso de Estudiantes de Río Cuarto se había decretado la noche anterior a la publicación, el 11 de octubre de 2026, y ese contexto hacía que la exigencia de golear y gustar fuera, a su juicio, absoluta. Palacios sostuvo que ganar no siempre alcanza para convencer ni conformar y señaló que el triunfo reavivaba los murmullos de un arrastre que ya había terminado por llevarse puestos a Marcelo Gallardo y Coudet.
La expectativa estaba puesta en ver la mano de Leonardo Ponzio y en tener un equipo insoportable para el rival, además de una mejora clara en el funcionamiento. Palacios señaló que se esperaba un equipo aceitado o, al menos, con un ritmo físico capaz de imponerse ante su rival, pero encontró poco de eso. La distancia entre lo que se esperaba y lo que mostró River quedó en el centro de su crítica.
El dominio inicial no tuvo continuidad
Durante la primera mitad, River mostró una versión prolija y dominante. Los laterales estuvieron bien posicionados en ataque y participaron en las acciones ofensivas; Marcos Acuña marcó la diferencia a los cinco minutos, aunque el equipo no consiguió volver a lastimar de esa manera. También hubo asociaciones entre Andrada y Pereyra, y entre Galván y Driussi, pero perdieron peso con el correr del juego, según la lectura de Palacios.
El complemento expuso la falta de ideas. Lejos de imponerse ante un oponente que, en la valoración de Palacios, ya estaba entregado, el equipo insistió con el juego lateral y repitió ataques que terminaban con el mismo desenlace. El periodista describió esa segunda parte como otra muestra de impotencia.
El análisis también marcó una contradicción: por momentos, River parecía capaz de ganarle a cualquiera y ser campeón del Torneo Clausura, pero en el mismo partido mostraba dificultades ante el rival más débil del campeonato. Para Palacios, la exigencia histórica del club reclama otra postura y no permite conformarse con sumar de a tres frente a equipos que no están a la altura de ese escudo. También señaló que se trata de un plantel que vale cientos de millones, en contraste con el rendimiento mostrado.
De cara a 2027, Palacios reclamó un proyecto serio y un cuerpo técnico a la altura de River, sin egos ni revanchas personales. Planteó que hace falta un entrenador que ordene al plantel y retoques en algunos puestos. Para el cierre del año, enumeró dos objetivos: ganar en la cancha de Boca y obtener el Clausura.
