La Liga Profesional de Fútbol está muy próxima a llegar a su fin, y tan solo restan algunos partidos para que sea historia. Mientras tanto, River visitó a Atlético Tucumán este sábado y le puso el broche a su participación en el certamen. Pero más allá de Julián Álvarez, la consagración de los de Gallardo tuvo otro gran símbolo: Agustín Palavecino.
Luego de un buen primer semestre, el ex Deportivo Cali bajó considerablemente sus rendimientos, y perdió terreno en la consideración del DT. Sin embargo, lentamente recuperó confianza, mostró todo su nivel y se hizo con un lugar en el once ideal del Muñeco. A partir de aquel momento, el mediocampista se convirtió en una de las grandes figuras del Millonario.
Dueño absoluto de la mitad de la cancha, propietario de una derecha privilegiada y señor de una clase exquisita. Todo eso es Palavecino. Y con el correr del tiempo, Gallardo le fue encontrando la posición, hasta ubicarlo en un lugar que le sienta totalmente cómodo. Tal es así que en los últimos partidos tuvo una influencia trascendental para que River pueda dar la vuelta olímpica.
Resulta que en los últimos 12 enfrentamientos, el volante fue partícipe de 18 goles. Ya sea convirtiéndolos él (4 en este campeonato), asistiendo o generando la jugada, Agustín fue una pieza fundamental del equipo campeón. Pero más allá de su faceta ofensiva, también ha aportado mucho en la recuperación de pelota, siendo así uno de los que comanda este rubro en el Millo.
Con su pase gol ante Atlético Tucumán, Pala alcanzó la cima en la lista de los asistidores, con ocho. Desde su arribo a Núñez, el mediocampista ha vivido prácticamente todo. En 44 partidos, el surgido de Platense le convirtió a Boca, fue campeón y ya se consagró como uno de los mejores jugadores del fútbol argentino. Claro está que todavía tiene mucho para dar, pero los hinchas ya se enamoraron de él.


