(ARGENTINA).- “Si no estuviera latente la posibilidad de la salida de Ángel Correa, hubiera tenido minutos como los tuvieron el resto del plantel de Tigres”, largaron desde México. La advertencia, sin vueltas, encendió todas las alarmas en Núñez: Ángel Correa no jugó el amistoso del fin de semana y la razón es una chance concreta de transferencia.
La información la soltó el programa mexicano Fútbol Sobre la Mesa. El conductor fue letal para explicar la ausencia del delantero en el ensayo de pretemporada. “Esto no fue porque, que si una molestia, que si descánsalo, que si arrópalo, que si no. Esto es porque hay una posibilidad latente de que Ángel Correa salga del equipo”, remarcó. El mensaje llegó sin escalas a River, que lo tiene en la lista de apuntados para este mercado.
La palabra del entorno
El dato de fondo es que el resto del plantel de Tigres sí sumó carga futbolística en esa práctica. Esa diferencia de trato expuso lo que hasta ahora era solo un rumor de pasillo. La decisión de preservarlo sin un parte médico de por medio confirma que el club mexicano ya negocia o, al menos, evalúa ofertas por el atacante surgido en San Lorenzo y de largo recorrido en el Atlético de Madrid.
La danza de nombres para reforzar el plantel que conduce Eduardo Coudet incluye a Ángel Correa como una de las variantes de mayor jerarquía. En River no hay confirmación oficial sobre una oferta formal, pero el interés existe desde hace semanas. La posibilidad de repatriarlo seduce, sobre todo por el conocimiento que el futbolista tiene del fútbol argentino y su capacidad para jugar por todo el frente de ataque.
En cuento a las negociaciones, los aztecas mantiene firme la idea de no aceptar una oferta que sea inferior a una cláusula de salida que ronda los 15 millones de dólares. River todavía piensa que puede convencer sin alcanzar esa cifra Lo concreto es que en Tigres ya actúan como si su salida fuera inminente, al punto de restarle minutos en los primeros movimientos de preparación.
La resolución del caso parece cuestión de días. Mientras el equipo de Coudet ya trabaja en Buenos Aires después de dejar atrás la pretemporada en España, en las oficinas del Monumental no cesan en sus ganas de quedarse con Ángel Correa.


