(ARGENTINA).- "Correa solo sale por su cláusula de rescisión: 18 millones de dólares." La advertencia llegó desde México. Tigres UANL recibió la oferta formal de River Plate por Ángel Correa y la desestimó de inmediato: el club millonario tendrá que ejecutar el pago completo de la cláusula si quiere llevarse al campeón del mundo en este mercado de pases.
La dirigencia de Tigres rechazó la propuesta porque no provino directamente de River sino que fue canalizada por el representante de Ángel Correa, el agente Agustín Jiménez. "Al no provenir desde River no la consideraban formal y la desestimaban", explicaron desde el entorno del club azteca, y agregaron que el monto ofrecido "estaba muy por debajo del dinero pretendido". La postura en Monterrey es inamovible: ningún traspaso parcial ni pago en cuotas.
El propio Ángel Correa alimenta la tensión. El delantero rosarino de 31 años se ausentó en el primer día de la pretemporada de Tigres y eliminó de su biografía de Instagram cualquier referencia al club mexicano. Aunque luego volvió a entrenar y quedó a disposición del entrenador, Guido Pizarro, los gestos de Ángel Correa son una clara señal de presión para que acepten una contraoferta y destraben su salida rumbo a Núñez.
El escollo es numérico y considerable. La cláusula de rescisión asciende a 18 millones de dólares, una cifra que contrasta con el valor de mercado actual del futbolista, estimado en 8 millones de euros por Transfermarkt en su última actualización de mayo de 2026. River, que en las últimas semanas ya cerró las vueltas de Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán, se mantiene firme en no desembolsar ese dinero.
El contrato de Ángel Correa con Tigres, firmado en julio de 2025 tras su salida del Atlético de Madrid, tiene vigencia hasta junio de 2030. En su paso por Europa, el ex San Lorenzo disputó 468 partidos con la camiseta del Atlético, anotó 88 goles y repartió 60 asistencias. Su regreso al fútbol argentino es una prioridad declarada por el técnico de River, Eduardo Coudet, que lo considera un atacante de elite para complementar la delantera millonaria.
En Núñez hay optimismo moderado: confían en que la insistencia de Ángel Correa termine flexibilizando la postura mexicana. Por lo pronto, el delantero sigue entrenando en México, habilitado para jugar, pero con la cabeza puesta en cruzar la frontera de regreso a la Argentina.


