River inició gestiones formales para conocer las condiciones actuales del delantero Ángel Correa. La institución de Núñez busca reforzar su línea ofensiva con futbolistas de jerarquía internacional. Sin embargo, las primeras conversaciones arrojaron resultados poco alentadores para el club argentino. La transferencia se considera prácticamente imposible en el actual contexto del mercado de pases.
Los directivos del club Tigres UANL manifestaron una postura inflexible ante la consulta. Por lo tanto, no tienen intenciones de negociar la salida de su figura bajo ningún término amistoso. El atacante es una pieza fundamental en el esquema táctico del equipo felino. Además, la dirigencia mexicana prioriza la continuidad de sus estrellas para los próximos desafíos deportivos.
El blindaje de Tigres UANL ante el interés de River
El vínculo contractual entre el jugador y la entidad de México representa el principal obstáculo. Actualmente, el compromiso de Ángel Correa con el equipo mexicano se extiende hasta el año 2030. Este contrato de larga duración otorga una seguridad total a los dueños de su pase. En consecuencia, cualquier intento de salida requiere una negociación económica sumamente compleja.
La única vía para concretar el traspaso sería el pago efectivo de la cláusula de rescisión. Dicha cifra está estipulada entre los 15 y 16 millones de dólares estadounidenses. Este monto resulta prohibitivo para las finanzas actuales del fútbol argentino y de River. Por otra parte, la valoración interna del futbolista es altísima debido a su rol estratégico en la plantilla.
En definitiva, el deseo de contar con Correa choca contra una realidad económica y contractual infranqueable. La institución de México lo proyecta como un pilar indispensable para su futuro institucional. A pesar del interés concreto, River deberá explorar otras alternativas para su frente de ataque en este periodo. El blindaje del jugador asegura su permanencia en la Liga MX por varias temporadas más.


