(ARGENTINA).- La continuidad de Pablo Longoria en River no está confirmada. La dirigencia lo estaría evaluando y se considera posible que deje el cargo después del final de la temporada, aunque todavía no se confirmó una decisión. La revisión abre la posibilidad de una baja en la estructura deportiva del club de cara a 2027, en paralelo con el balance de las salidas de futbolistas gestionadas durante el año.
La posible salida no se limitaba a Longoria: la dirigencia evaluaba prescindir también de Domingo Catoira, su asistente. El eventual cambio alcanzaría a la conducción deportiva en su conjunto. River había designado a Longoria como director deportivo en abril de 2026, cuando lo incorporó para ese puesto.
Hasta el 9 de septiembre, desde River sostenían que Longoria seguiría dentro del proyecto futbolístico y que su vínculo no sería rescindido, al menos en el corto plazo. Pero ahora, según confirmaron en La Página Millonaria, la última versión puso el foco en su permanencia después de la temporada.
Longoria llegó en abril de 2026, en una designación que generó polémica porque era ajeno a River y asumía un cargo habitual en Europa, pero poco común en el fútbol argentino. El español, de 40 años, había presidido el Olympique de Marsella y trabajado en áreas de captación de otros clubes europeos. Desde el club se había dejado entender que su función incluiría detectar futbolistas, analizar datos de todas las categorías y participar en los mercados de pases. Sin embargo, no hubo una explicación oficial completa de sus tareas.
El presidente Stefano Di Carlo describió el aporte de Longoria en una conferencia del 11 de agosto: “Vino a darnos apoyatura en el diseño y el armado de una estructura con roles y funciones que tienen que ver con la operación del fútbol”. La explicación lo ubicó como apoyo para organizar el funcionamiento del área, aunque no detalló qué decisiones concretas estaban bajo su responsabilidad. La definición llegó después de varios meses de interrogantes sobre el alcance del puesto.
El alcance del área deportiva
En la reunión de Comisión Directiva del 18 de septiembre, Di Carlo destacó el trabajo del área de captación al hablar de Tobías Andrada: “El scouting es un ejemplo: la oportunidad de Tobías Andrada se dio con informes de una magnitud y contundencia que jamás habíamos contado”. Durante ese período, River también incorporó a Thiago Almada y Ángel Correa, aunque no quedó claro cuánto intervino Longoria en esas negociaciones. Di Carlo agregó: “Se creó el Departamento de Performance, que nunca existió, que tiene que ver con análisis de video, nutrición, en otras áreas de fútbol”.
Entre los cuestionamientos a Longoria hubo desencuentros con la dirigencia por las posibles transferencias de Lautaro Rivero y Lucas Martínez Quarta, ante ofertas de Medio Oriente. También tenía a su cargo gestionar las salidas de 14 futbolistas marginados a mediados de 2026; en River reconocían que la ejecución no había sido óptima en las formas y los plazos. La mayoría dejó el club mediante rescisiones o préstamos, mientras Andrés Herrera fue vendido de manera definitiva tras dos préstamos en Columbus Crew.
