(ARGENTINA).- River quedó como rival de Boca en dos finales que nunca llegaron a disputarse: la Supercopa Argentina 2020 y el Trofeo de Campeones 2020. La primera quedó determinada por los campeonatos de la temporada 2019/20 y la Copa Argentina; la segunda atravesó cambios de competencia, un desempate y una definición que todavía no tuvo fecha.
La Supercopa Argentina 2020 se originó en la consagración de Boca en la Superliga 2019/20, obtenida ante River en un partido disputado justo antes del comienzo de la pandemia. El rival debía surgir de la Copa Argentina 2020, pero ese torneo terminó recién a fines de 2021 y también fue ganado por Boca, que venció a Talleres por penales. Por eso, la definición prevista enfrentaba a Boca con River, subcampeón de aquella Superliga. El partido nunca se jugó.
El Trofeo de Campeones 2020 tuvo un recorrido diferente. Boca había accedido como campeón de la Superliga 2019/20 y debía enfrentar al ganador de la Copa de la Superliga, pero esa competencia fue interrumpida por el inicio de la pandemia y luego anulada por la AFA. La reemplazó la Copa Diego Armando Maradona, que también ganó Boca, con Banfield como subcampeón en los primeros meses de 2021. La doble consagración dejó vacante el lugar del segundo finalista.
El desempate que definió al rival
La AFA decidió organizar un desempate entre los subcampeones de la Superliga 19-20 y la Copa Diego Armando Maradona para establecer quién enfrentaría a Boca. Los equipos fueron River y Banfield, y el partido se disputó en febrero de 2023. River se impuso por 3-2, quedó habilitado para jugar el Trofeo de Campeones 2020 y, aun así, esa final tampoco se realizó.
Juan Román Riquelme había expresado su malestar por las finales adeudadas. Desde el lado de River, con el expresidente Jorge Brito, también se habían mostrado predispuestos a disputarlas cuando el calendario lo permitiera, pero esa voluntad no alcanzó para encontrar un entendimiento ni para establecer una fecha concreta.
El Comité Ejecutivo de AFA comunicó recientemente cambios para las semifinales del Clausura, que pasarán a jugarse en cancha neutral, y anunció la creación de la Recopa de Campeones para 2027. La reunión volvió a dejar expuesta la falta de resolución para las dos finales pendientes, que tienen antecedentes distintos: la Supercopa quedó trabada después de que Boca ganara la Superliga y la Copa Argentina, mientras que el Trofeo necesitó reemplazar una competencia anulada y definir mediante un desempate al rival del campeón.
Por ahora, River mantiene el lugar de adversario de Boca en el Trofeo de Campeones 2020 y también espera la Supercopa Argentina 2020 como subcampeón de la Superliga 2019/20. Ninguna de las dos finales tiene un partido disputado ni un acuerdo que permita incorporarla al calendario.
