(ARGENTINA).- “Yo creo que es parte del problema.” Con esa frase, el periodista Juan Cortese resumió su lectura del desempeño de River en el 1-0 ante Estudiantes de Río Cuarto, disputado en el Monumental el 10 de octubre. Para él, los goles errados sí representan un problema, a diferencia del enfoque que atribuyó a Leonardo Ponzio, centrado en la generación de situaciones.
“Según Ponzio, ese no es un problema, porque el problema sería no generar situaciones. Yo creo que es parte del problema.” Cortese contrapuso la postura que adjudicó al entrenador con su propia evaluación de la falta de gol. Para el periodista, generar ocasiones no alcanza para dejar de considerar un déficit que el equipo no las convierta.
La intensión de Ponzio
“Entiendo que el técnico de River lo que en este caso quiera es bajar un poco la ansiedad por los delanteros porque, bueno, de alguna forma, imagínense que si se sienta Ponzio en conferencia a decir: ‘Y la verdad es que sí, estoy recaliente por los dos millones de goles que erramos’. Bueno, las conclusiones iban a ser mucho más apocalípticas para nosotros.” Cortese presentó ese escenario como una hipótesis propia, no como una frase pronunciada por Ponzio.
Su lectura fue que el entrenador podía intentar reducir la presión sobre los atacantes y sostener un discurso moderado frente al plantel.
“Porque, además, Ponzio mañana, el lunes, el martes y todos los días le tiene que ver la cara al futbolista que entrena. Entonces, hay que tratar de bajar un discurso tranquilo.” Cortese vinculó esa cautela con la convivencia diaria entre el entrenador y sus jugadores.
Según explicó, Ponzio vuelve a encontrarse con ellos en cada entrenamiento y, por eso, podía buscar un tono sereno en lugar de expresarles su enojo por las ocasiones desperdiciadas.“Creo que el mayor pecado de River fue no hacer más goles, ¿eh?”, sostuvo Cortese.
Marcos Acuña marcó el único tanto tras un centro desde la derecha de Ángel Correa, pero el equipo no amplió la ventaja. La diferencia mínima se mantuvo hasta el final y la falta de contundencia quedó en el centro de la crítica del periodista.
“Y esto, por supuesto, es una señal de alarma para lo que viene.” Cortese agregó que la preocupación se relacionaba con los goles que River dejó pasar, no con la falta de situaciones. El arquero Lautaro Herrera rechazó varios intentos, mientras Lautaro Pereyra tuvo protagonismo en la primera mitad y salió en el complemento, cuando ingresó Thiago Almada.
El análisis tuvo como contexto la vuelta de River a la actividad después de 21 días sin partidos oficiales: su presentación anterior había sido la derrota 2-1 ante Huracán, el 19 de septiembre. Con el triunfo, quedó noveno en la Zona B con 16 puntos, a dos de Barracas Central, y la caída confirmó el descenso de Estudiantes de Río Cuarto a la Primera Nacional. El próximo compromiso será ante Sarmiento, en Junín, el miércoles 14 de octubre a las 19, por el partido pendiente de la fecha 11.
