(ARGENTINA).- El periodista Juan Cortese discrepó con la lectura de Leonardo Ponzio sobre la falta de gol de River y sostuvo que la poca eficacia también forma parte del problema del equipo. El análisis quedó ligado al triunfo del sábado por 1-0 en el Monumental, en el que el conjunto creó varias ocasiones, pero no pudo ampliar la diferencia: “Yo creo que es parte del problema”.
“Según Ponzio, ese no es un problema, porque el problema sería no generar situaciones”, explicó Cortese al exponer la mirada del entrenador. El periodista separó la producción ofensiva de su resolución: a su entender, llegar frente al arco no alcanza para dejar atrás la preocupación si las jugadas no terminan en gol. Así, planteó una diferencia entre el diagnóstico que le atribuyó al técnico y su propia lectura del rendimiento.
La intensión de Ponzio
“Entiendo que el técnico de River lo que en este caso quiera es bajar un poco la ansiedad por los delanteros porque, bueno, de alguna forma, imagínense que si se sienta Ponzio en conferencia a decir: ‘Y la verdad es que sí, estoy recaliente por los dos millones de goles que erramos’”, dijo Cortese. El periodista presentó esa frase como un escenario hipotético, no como una declaración real del entrenador. Su interpretación es que el tono público de Leonardo Ponzio apunta a reducir la presión sobre los atacantes después de sus fallos frente al arco.
“Bueno, las conclusiones iban a ser mucho más apocalípticas para nosotros.” Cortese agregó que una crítica explícita a los delanteros habría dado lugar a lecturas más duras sobre el momento del equipo. La hipótesis completa el razonamiento del periodista sobre el cuidado del mensaje del técnico y el efecto que podría tener un reproche público.
“Porque, además, Ponzio mañana, el lunes, el martes y todos los días le tiene que ver la cara al futbolista que entrena”, sostuvo Cortese. “Entonces, hay que tratar de bajar un discurso tranquilo”, añadió. El periodista vinculó ese contacto cotidiano entre el entrenador y el plantel con la decisión de mantener un tono medido al hablar de los errores de los atacantes.
“Creo que el mayor pecado de River fue no hacer más goles, ¿eh?”, dijo Cortese. “Y esto, por supuesto, es una señal de alarma para lo que viene”, agregó. En el partido, Marcos Acuña abrió el marcador en el inicio, pero River no convirtió las otras ocasiones que generó y el arquero visitante respondió ante varios remates. Cortese leyó el discurso de Ponzio como un intento de bajar la ansiedad y, desde su propio análisis, definió la falta de eficacia como una señal de alarma.
River llegó al encuentro después de 21 días sin competencia oficial: su partido anterior había sido la derrota 2-1 ante Huracán, el 19 de septiembre. Con el triunfo quedó noveno en la Zona B, con 16 puntos, a dos unidades de los puestos de clasificación y con un partido pendiente. La caída confirmó el descenso de Estudiantes de Río Cuarto, que jugará la próxima temporada en la Primera Nacional. El miércoles 14 de octubre, a las 19, River visitará a Sarmiento en Junín para recuperar la fecha 11.
