(ARGENTINA).- “El Muñeco dio un discurso diciendo que tenía que aprender y que no tenía que hablar”, recordó Iván Rossi al reconstruir el reto que recibió de Marcelo Gallardo frente al plantel de River. El mediocampista contó que la reprimenda llegó después de una declaración sobre Boca, en el período en que el entrenador lo había llevado al club como refuerzo y apuesta desde Banfield. Su paso por Núñez terminó con 20 partidos, el registro que quedó asociado a una llegada impulsada por el técnico.
“Me llamó Gallardo. También me querían de San Lorenzo y de Boca. Estaba entre Boca y River pero en Boca me querían los dirigente pero al Mellizo (Guillermo Barros Schelotto) le daba lo mismo. En River me quería Gallardo y yo voy donde me quiere el técnico”, explicó Iván Rossi sobre la decisión que tomó antes de dejar Banfield. El pase se concretó a cambio de 3 millones de dólares, en una operación que le abrió la puerta del club pese a que también había interés de otros equipos.
La llegada de Rossi se produjo a mediados de 2016, durante el primer ciclo de Marcelo Gallardo. En Banfield había aparecido como uno de los volantes centrales con mayor proyección del fútbol argentino, pero su rendimiento en River no terminó siendo el esperado. El mediocampista permaneció hasta julio de 2018 y después continuó su carrera lejos del club.
“Me acuerdo una vez que estábamos en Copa Libertadores y Boca no. Pero Boca estaba bien en el torneo. Me dicen que un jugador de Boca dijo que no veía a River entre los primeros del campeonato y yo respondo, pero no para chicanear. Dije que me parecía una boludez porque era lo mismo que diga que no veía a Boca en la Libertadores”, relató Rossi. La respuesta había surgido a partir de una chicana de Leonardo Jara, entonces jugador de Boca, y fue el motivo por el que Gallardo decidió marcarle un límite delante de sus compañeros.
La declaración que provocó el reto
“Lo dije bien. A las dos horas llego a mi casa y veo mis declaraciones en todos lados. Llegué al otro día y en River no les gusta el puterío ni esas cosas. El Muñeco dio un discurso diciendo que tenía que aprender y que no tenía que hablar. Yo me quería justificar con que no había dicho eso. Ahí aprendés a decir las cosas porque te agarran una partecita y te hacen quedar como un quilombero”, contó Iván Rossi.
“Aprendí a declarar”, resumió el exmediocampista al explicar qué le dejó aquella situación. Rossi sostuvo que su intención no había sido generar una pelea con Boca, pero entendió que el modo en que se difunden las declaraciones podía cambiar el sentido de una frase. El reto de Gallardo estuvo ligado a esa diferencia entre lo que había querido decir y el efecto que tuvieron sus palabras.
“Gallardo tenía un manual de conducta”, afirmó Rossi al describir las pautas que, según su recuerdo, regían la comunicación del plantel. También señaló que “los referentes eran unos señores”. Para el exjugador, el entrenador sostenía una línea clara para evitar que los futbolistas entraran en discusiones públicas o alimentaran polémicas innecesarias.
“Estaba Ponzio, Maidana, D´Alessandro, después vino Armani. Todos la misma vara y misma línea entonces no se discrepaba mucho entre referentes y el técnico. Desde ese momento se mantiene en River esa línea de no ser polémico para declarar y entrar en ese juego al pedo”, agregó Rossi. La referencia incluyó a los principales referentes que compartían aquel vestuario y al peso que tenían en la convivencia cotidiana.
“Gallardo fue de los mejores entrenadores que tuve en cuanto a conceptos y lo táctico”, sostuvo Rossi al evaluar la influencia del técnico. Después explicó: “Te decía lo que iba a pasar en los partidos y los entrenamientos eran intensos y claros. Siempre variaba los entrenamientos. Con su cuerpo técnico eran muy intensos y no te dejaba pasar una y así logró todo lo que ganó en esos años. Tenía una camada que por ahí no había que decirles mucho pero con esa exigencia que le ponía Marcelo llegó a lo que llegó”.
El recuerdo de su llegada a River
“Fue muy loco llegar a River con esos jugadores. Voy a la pretemporada en Orlando y tenia jugadores que ya conocía como (Enrique) Bologna y (Nicolás) Bertolo, que los tenía en Banfield. No tenía compañero de concentración y Andrés D´Alessandro me dijo de ir juntos”, recordó Rossi sobre sus primeros días en el plantel. La concentración compartida con D’Alessandro fue una de las escenas que más retuvo de aquella etapa, marcada por la presencia de futbolistas que ya tenían recorrido en el club.
La salida de Rossi se concretó en julio de 2018, después de sus 20 partidos con River. Primero pasó a préstamo por Huracán y luego por Colo Colo, antes de quedar libre y marcharse a Europa. Allí jugó en Sambenedettese de Italia y Marítimo de Portugal, y más tarde continuó en Junior de Barranquilla, Platense y Juventud Las Piedras.
Rossi actualmente juega en Danubio y tiene 32 años, de acuerdo con la entrevista en la que reconstruyó su paso por River. Su recorrido posterior incluyó varios clubes y países, pero el episodio del reto quedó asociado a la etapa en la que Marcelo Gallardo buscaba instalar reglas precisas para el vestuario y para las declaraciones públicas.
La mirada de Rossi sobre aquel período quedó resumida en el vínculo entre el entrenador, los referentes y los futbolistas que recién llegaban al plantel. Para él, el discurso que recibió frente a sus compañeros no fue un episodio aislado, sino una muestra de la conducta que Marcelo Gallardo pretendía sostener en River.
