(ARGENTINA).- “Sí, sí”. Esa fue la única respuesta de Enzo Francescoli cuando lo cruzaron a la salida del Monumental y le preguntaron por la continuidad de Eduardo Coudet. La escena, captada tras la derrota de River por 1-0 frente a Rosario Central, duró apenas unos segundos pero se convirtió en la imagen de la noche.
Francescoli, secretario técnico de River, abandonaba el estadio y fue abordado por los periodistas. Recibió la consulta directa sobre el futuro del entrenador y, con una expresión de asombro, los ojos bien abiertos y sin detener el paso, respondió con un escueto "Sí, sí". Enseguida Francescoli se retiró y evitó cualquier otra pregunta.
En una jornada sin conferencia de prensa ni declaraciones oficiales, la breve frase del uruguayo terminó siendo la única manifestación de un dirigente de peso sobre el momento del equipo. El club había decidido mantener el silencio institucional y evitar exposiciones públicas mientras intenta salir de la crisis deportiva.
La derrota profundizó el delicado presente futbolístico de River. El equipo sufrió un nuevo traspié y el descontento de los hinchas volvió a sentirse con fuerza en Núñez. Los cuestionamientos hacia el cuerpo técnico empezaron a multiplicarse al ritmo de los malos resultados.
Puertas adentro, sin embargo, la postura de la dirigencia parece ser sostener el proyecto. Francescoli no profundizó en los motivos ni hizo un análisis del presente, pero su respuesta buscó despejar las versiones sobre una posible salida de Coudet.
Igual, en el club reconocen que el margen de error comienza a achicarse y que los resultados deberán aparecer cuanto antes. River necesita recuperar confianza y, sobre todo, una identidad futbolística que todavía no logró consolidar desde la llegada del nuevo entrenador.
En medio de una racha que igualó la peor seguidilla de derrotas en 115 años, el "Sí, sí" del secretario técnico dejó un mensaje concreto: pese al difícil momento, Eduardo Coudet continuará al frente de River.
