(ARGENTINA).- La continuidad de Pablo Longoria como director deportivo de River será evaluada, y la decisión final quedará en manos de Stéfano Di Carlo, presidente del club. La posibilidad de que el español deje el cargo hacia fin de año tomó fuerza, aunque su salida todavía no fue confirmada. El análisis se concentra en la función que ocupa dentro de la estructura futbolística, mientras el equipo transita la recta final de la campaña de 2026, con los clásicos ante Racing y Boca por delante.
La evaluación llega en medio de dudas sobre el papel de Longoria. La información publicada por tycsports.com señaló que su designación nunca terminó de ser bien recibida y generó interrogantes dentro del club. Stéfano Di Carlo fue quien resolvió la contratación del español. Longoria ya estaba al tanto de que su puesto sería analizado, y una salida en diciembre fue presentada como cada vez más probable y difícil de evitar, salvo que se produzca un cambio radical.
Longoria, nacido en Oviedo, llegó a River en abril de 2026 con antecedentes en equipos de las principales ligas europeas. Trabajó como ojeador en Newcastle y fue jefe del área de captación de futbolistas en Atalanta, Sassuolo, Juventus y Valencia; más tarde presidió el Olympique Marsella. La intención de su nombramiento era que se pusiera al frente del proyecto futbolístico del club, además de aportar su experiencia en ojeo y captación.
Durante los seis meses que llevaba como director deportivo, Longoria mantuvo un perfil bajo y tuvo casi nulas apariciones públicas. Concurría habitualmente a River Camp para conversar con los entrenadores de las divisiones formativas. Bajo su conducción se creó el Departamento de Performance, dedicado al análisis de video, la nutrición y otras áreas del fútbol.
El alcance de su gestión
El ojeo y la incorporación de futbolistas son las especialidades de Longoria, pero en River solo tuvo injerencia en un mercado de pases. Esa ventana fue calificada como récord, con un gasto aproximado de 70.700.000 millones de dólares. En el mismo período, el club concretó varias salidas y rescisiones de contrato, en un marco marcado por la marginación de varios jugadores.
“La oportunidad de Andrada se dio con informes de una magnitud y contundencia que jamás habíamos contado”, dijo Stéfano Di Carlo en una reunión de la Comisión Directiva realizada hace un mes. En ese encuentro, el presidente explicó la función de Longoria y la influencia de su área en las contrataciones. El fichaje de Tobías Andrada fue el caso que eligió para ilustrar el trabajo de ese equipo.
Si Longoria deja River, también se iría Domingo Catoira, dirigente franco-español contratado en junio por recomendación del director deportivo. Catoira ocupa actualmente un cargo relacionado con el ojeo. La posible salida de Longoria se ubica en diciembre, mientras que la definición sobre su continuidad sigue en manos de Stéfano Di Carlo.
