(ARGENTINA).- Darío Herrera fue designado para dirigir el partido entre River y Vélez del domingo y volverá al Monumental después de 126 días. En River interpretaron la elección como una respuesta provocadora de AFA por el polémico superclásico de abril, el antecedente que dejó al árbitro bajo cuestionamientos dentro del club.
La última vez que Darío Herrera dirigió a River fue en el 0-1 ante Boca, un superclásico que terminó con el triunfo del equipo visitante. Sobre el cierre, Lautaro Blanco empujó a Lucas Martínez Quarta dentro del área, pero el juez dejó seguir. Héctor Paletta, responsable del VAR, tampoco convocó a Herrera para revisar la acción. La jugada generó una fuerte controversia y dejó una bronca que todavía perdura en River.
“¿El empujón de Blanco a Martínez Quarta fue penal? Verdadero. ¿Si fue penal? Sí”, dijo Claudio Úbeda, quien era el entrenador de Boca cuando se disputó aquel superclásico. La admisión pública del técnico volvió a exponer la jugada antes del regreso de Darío Herrera al estadio. Su declaración reactivó un episodio que ya había quedado asociado al último partido del árbitro con River.
Stéfano Di Carlo redobló su postura en contra de AFA en la última conferencia de prensa. El presidente de River sostuvo esa línea mientras la relación entre el club y la organización del fútbol argentino atravesaba un momento de tensión. Desde AFA respondieron colocando una bandera en las afueras del estadio de Barracas Central, el club comandado por Claudio Tapia. Esa secuencia es el marco en el que River leyó la designación como un gesto provocador.
El regreso se concretará en un partido que tendrá a River frente a Vélez en el Monumental. La designación establece que Darío Herrera será el juez del encuentro del domingo, su primera vuelta al estadio desde aquel superclásico. El intervalo de 126 días conecta ambas situaciones y vuelve a poner sobre la mesa la decisión tomada en abril. Para River, no es una designación más: el juez volverá al mismo escenario después de haber quedado ligado a una jugada polémica.
River quedó disconforme por el penal que no le sancionaron a Ángel Correa frente a Tigre. El reclamo se incorporó al clima de especial sensibilidad con los arbitrajes que rodea al equipo. La designación de Herrera quedó vinculada a esa preocupación reciente, aunque el antecedente que más pesa para el club sigue siendo el superclásico contra Boca.
La jugada protagonizada por Thiago Almada en la Sudamericana agregó otro antecedente a la discusión. Ante Independiente Santa Fe hubo una acción algo similar sobre Almada y el árbitro tampoco consideró que hubiera una infracción. La interpretación coincidió con la del superclásico: en ambos casos no se sancionó el contacto reclamado. Este episodio no reemplazó el reclamo por el partido contra Boca, pero amplió el marco de las decisiones observadas por River.
La polémica del superclásico también quedó alimentada por la ausencia de revisión. Herrera dejó seguir la acción sobre Martínez Quarta y Paletta, a cargo del VAR, no lo llamó para que analizara la jugada. Ese doble dato forma parte del recuerdo que reapareció con la designación para enfrentar a Vélez. La confirmación de Úbeda sobre la existencia del penal sumó un elemento posterior a un episodio que River todavía considera sensible.
Con Darío Herrera como árbitro, River y Vélez jugarán el domingo en el Monumental, en el regreso del juez después de 126 días. La designación llega en medio de la interna entre River y AFA, tras la postura expresada por Stéfano Di Carlo y la respuesta de la bandera en Barracas Central. Para el club, el partido tendrá además el peso de volver a encontrarse con el árbitro del 0-1 ante Boca y del penal no sancionado a Martínez Quarta.
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