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Inolvidable: la foto viral de Marcelo Gallardo en los festejos de River que fue furor y emocionó a todos

El Muñeco vivió un momento más que especial.

River
Fuente: River Plate

Más allá de que ganó trece títulos desde que es el entrenador de River, pocas veces se lo vio tan conmovido a Marcelo Gallardo como el pasado jueves. Su equipo tuvo una gran actuación ante Racing y se consagró en el Torneo de la Liga Profesional, lo que le causó una gran alegría. Eso se reflejó en los festejos y en una emotiva foto que fue furor entre los hinchas.

Merezco la chance de replantearme qué hacer“. Con esta frase, Marcelo Gallardo opacó un poco la celebración, ya que los hinchas empezaron a preocuparse. El Muñeco dejó la puerta abierta para irse de River, y quizás haya sido por eso que vivió la vuelta olímpica con mucha emoción. Desde que se desató la fiesta en el Monumental, se lo vio al DT con una gran sonrisa, e intentando disfrutar todo.

Primero, se abrazó con todos sus jugadores y cuerpo técnico. Hasta que aparecieron las personas más importante de su vida: sus hijos. Matías (17), y Santino (15) son jugadores de la quinta y octava de River, respectivamente, y se metieron en la cancha para festejar con su papá. Pero no lo hicieron solos, y llevaron en brazos a Benjamín, el último heredero del Muñeco.

Nacido el 24 de julio de 2019, Benja ya tiene 2 años, y de a poco empieza a palpar el mundo River. Después de haber atravesado toda la pandemia, pudo pisar por primera vez el Monumental, y el jueves estuvo presente en la vuelta olímpica. Por supuesto que al verlos, el Muñeco corrió a abrazarlos visiblemente emocionado. Y los cuatro se tomaron una foto inolvidable.

Si bien faltaba Nahuel, que está jugando en Colón, el Muñeco pudo compartir un lindo momento con sus grandes amores. Y los hinchas estallaron en redes. Además, tuvo en brazos a Benja durante casi toda la celebración, y hasta recibió la medalla junto a él. Finalmente, como si fuera poco, también entró su padre, Máximo, quien no se quiso quedar afuera. Y acompañó a un Gallardo al borde de las lágrimas.