(ARGENTINA).- Desde que los nueve refuerzos incorporados a mitad de año quedaron habilitados para jugar, River sumó 20 de los 27 puntos disputados en nueve partidos y avanzó del puesto 14 al sexto. El salto en la tabla se completó tras la victoria ante Belgrano en el Mario Kempes, dentro de un recorte en el que el equipo también encabezó varios registros ofensivos de la Liga.
El tramo abarca nueve encuentros: dos con Eduardo Coudet y siete con Leonardo Ponzio como entrenadores. En ese lapso, River compartió con Instituto el mayor puntaje de la Liga y obtuvo el 74,1% de las unidades en juego. La comparación empieza cuando las nueve incorporaciones quedaron formalmente habilitadas, no al inicio de la campaña.
Las incorporaciones realizadas entre junio y agosto demandaron u$s 68,45 millones. El recorte toma como punto de partida el momento en que los nueve refuerzos quedaron disponibles para jugar. Aunque el volumen de remates y goles fue alto, la producción ofensiva no siempre se convirtió en tantos.
Ángel Correa, Thiago Almada y Tobías Andrada concentraron el 66% de la inversión de invierno. Correa anotó cuatro goles, dio dos asistencias y completó 15 remates al arco en nueve partidos. Almada aportó una asistencia en la victoria ante Belgrano, mientras que el ritmo de Andrada también formó parte de los factores asociados al repunte.
En el balance colectivo, River convirtió 18 goles, más que cualquier otro equipo de la Liga durante el período, y sumó 157 remates, también la cifra más alta. Además, fue segundo en tiros al arco, con 55, apenas uno menos que Central. En el promedio cada 90 minutos, Central quedó arriba por 11 centésimas: 6,22 remates al arco contra 6,11 de River.
El detalle de algunos partidos muestra cómo creció el volumen: ante Argentinos, River remató ocho veces, tres al arco, y ganó 1-0; frente a Belgrano llegó a 14 intentos, siete dirigidos al arco, y se impuso 3-0. En otros encuentros del tramo alcanzó picos de 28 remates. Antes de esa goleada, el empate en Junín y la victoria por un gol ante Estudiantes de Río Cuarto habían dejado al equipo con dificultades para encontrar variantes: atacaba por dentro, con pases filtrados y asociaciones cortas, incluso cuando el rival cerraba esos espacios. Contra Huracán, dos jugadores salieron lesionados durante el primer tiempo y el rendimiento bajó en la derrota por 1-2.
Al 22 de octubre, River ocupaba el sexto puesto de la Zona B con 20 puntos y tres fechas pendientes; en la tabla anual estaba séptimo, con 49 unidades, a cuatro de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores 2027. Por esa posición anual, también se encontraba en zona de acceso a la Sudamericana 2027. Este domingo 25 de octubre recibirá a Racing en el Monumental y el 1° de noviembre enfrentará a Boca. Esos partidos aparecen como las próximas pruebas para medir si el rendimiento estadístico se sostiene ante rivales de mayor exigencia.
