(ARGENTINA).- Leonardo Ponzio quedó al frente del trabajo de River durante la pausa por la doble jornada de Eliminatorias y orientó las prácticas a sostener el ritmo de todo el plantel. En el entrenamiento de este miércoles por la mañana, el foco estuvo puesto íntegramente en la pelota, con ejercicios técnicos y tácticos en espacios reducidos. La idea fue que tanto los titulares como los jugadores que vienen sumando menos minutos mantuvieran rodaje.
La fecha FIFA interrumpió la competencia oficial del fútbol argentino por la doble jornada de Eliminatorias, pero en Núñez el receso fue tratado como una oportunidad de trabajo. La planificación apuntó a nivelar las cargas y evitar que los días sin partidos cortaran el ritmo futbolístico. Ponzio siguió de cerca cada movimiento para sostener activo a un grupo que combina titulares habituales y futbolistas con menos minutos.
Los ejercicios en espacios reducidos fueron la herramienta elegida para mantener la exigencia durante la pausa. La dinámica permitió tomar decisiones rápidas y aseguró un contacto permanente con la pelota. También ayudó a sostener la intensidad física durante los días sin competencia oficial.
El plantel de River también jugó un amistoso contra Vélez el último sábado, dentro de la misma búsqueda de continuidad. La idea de Ponzio es encontrar un nuevo rival para realizar otro ensayo similar este fin de semana. El objetivo es que la falta de partidos oficiales no afecte el funcionamiento colectivo.
La recuperación de los lesionados
Aníbal Moreno dio un paso adelante esta semana al sumarse a los trabajos grupales con cargas ligeras. El volante había quedado marginado desde fines de agosto por una discopatía lumbar y dejó atrás la etapa más exigente de su recuperación.
Tobías Andrada, por su parte, fue desafectado este martes de la Selección Argentina para continuar su recuperación en el River Camp. El juvenil había sufrido una fuerte contractura en el cuádriceps derecho ante Huracán, el mismo día en que Scaloni lo convocó por primera vez.
Thiago Almada sigue en rehabilitación kinesiológica por un desgarro de grado 1 en el cuádriceps izquierdo que sufrió ante Huracán. El cuerpo técnico liderado por Ponzio no tiene intenciones de apurar su evolución para evitar una recaída. El mediocampista podría reaparecer a mediados de octubre, con los cruces frente a Sarmiento de Junín o Belgrano de Córdoba como referencia. Aníbal Moreno y Tobías Andrada, en cambio, apuntan a estar disponibles para el próximo compromiso frente a Estudiantes de Río Cuarto.
