(ARGENTINA).- “Es toda tuya, sos un ladrón”, le dijo Juan Sebastián Verón a Darío Herrera después de la final que Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes. River ya conoce de cerca al árbitro: lo sufrió en el último Superclásico como antecedente inmediato.
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional al vencer 3-1 a Estudiantes en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. Julián Fernández marcó el tercer gol en la última jugada y, después, se desató una pelea entre integrantes de ambos planteles que llegó hasta el ingreso a los vestuarios. Darío Herrera mostró dos tarjetas rojas: fueron expulsados Fabricio Iacovich, arquero suplente de Estudiantes, y Agustín Sández, defensor del equipo rosarino.
“No hay una vista clara; en una parece mano, en otra pecho, pero no observamos en el campo una mano ampliada ni movimiento adicional”, explicó la terna arbitral encabezada por Darío Herrera sobre una de las jugadas reclamadas. Adolfo Gaich ganó de cabeza dentro del área y la pelota rebotó después en el brazo izquierdo de Ignacio Ovando, pero el juez no sancionó penal. En la otra acción, Tomás Palacios cayó cerca de la línea de fondo tras un contacto con Franco Ibarra: “Antes de levantarse está cayendo y él va en busca de la pierna. El contacto existe, pero no para penal dado que Palacios busca enganchar el pie de Ibarra”, explicó la terna.
“Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble… innecesario. Para esto nos traen hasta acá jajaja. Una puesta en escena ridícula”, escribió Juan Sebastián Verón durante el partido. El presidente de Estudiantes también ingresó al campo de juego después del encuentro y tuvo un fuerte cruce con Herrera, a quien le gritó: “Es toda tuya, sos un ladrón”.
El antecedente que River no olvida
El Superclásico del 19 de abril había terminado con triunfo 1-0 de Boca sobre River en el Monumental, con un penal convertido por Leandro Paredes. En la última jugada, Lautaro Blanco empujó por la espalda a Lucas Martínez Quarta dentro del área, mientras el defensor disputaba una pelota enviada por Marcos Acuña. Herrera no sancionó penal y Héctor Paletta, responsable del videoarbitraje, tampoco lo llamó a revisar la acción. Martínez Quarta, capitán esa tarde, encabezó los reclamos.
“Fue penal. Sí, sí, estaba a la vista. Que no lo haya cobrado es otra cosa”, admitió Claudio Úbeda, entrenador de Boca en aquel partido. Desde entonces, Herrera no volvió a dirigir a River durante cuatro meses. En ese período, Paletta explicó públicamente por qué no había convocado al árbitro y también se conocieron informaciones sobre operaciones con criptomonedas atribuidas a Herrera, lo que amplificó la polémica.
Después de aquel episodio, tuvieron que pasar cuatro meses para que Darío Herrera vuelva a ser el árbitro de un partido de River: fue en el 2-2 contra Vélez del 23 de agosto pasado, por la sexta fecha del Torneo Clausura. En total, dirigió 35 veces a River, con un saldo de 17 victorias, siete empates y 11 derrotas.
