(ARGENTINA).- "Hoy el gran problema de River es que no hace goles", dijo el periodista Juan Cortese, y trazó el escenario que enfrenta Eduardo Coudet: de los ocho refuerzos que sumó el club en este mercado, solo cinco pueden integrar la lista para los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe. La decisión de Coudet será determinante y tres incorporaciones de peso quedarán al margen de la serie.
La reglamentación del torneo permite apenas cinco modificaciones en la nómina de buena fe para esta instancia. El octavo refuerzo, Francisco Ortega, llegó este mismo miércoles al país, completó la revisión médica y se sumó a un plantel que ya contaba con siete caras nuevas, sin incluir todavía a Thiago Almada, cuyo pase desde Atlético de Madrid sigue en negociación. Ortega será uno de los cinco inscriptos porque Marcos Acuña se recupera de un desgarro en el isquiotibial derecho y no está garantizado que llegue al partido de ida en Bogotá. Nicolás Otamendi y Ángel Correa también tienen su plaza asegurada por jerarquía y oficio internacional, lo que deja solo dos cupos para los cinco nombres restantes.
La pulseada por esos dos lugares enfrenta a los delanteros Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré contra el volante Mauro Arambarri, el lateral Giovanni González y el mediocampista ofensivo Tobías Andrada. Tanto Cortese como la información que maneja Coudet indican que González quedaría fuera salvo que surja un inconveniente con Gonzalo Montiel, mientras que Andrada corre de atrás porque arrastra molestias físicas desde su llegada.
La urgencia de un jugador que resuelva
Cortese profundizó en su análisis sobre lo que, a su criterio, más necesita River en este momento: futbolistas capaces de torcer partidos cuando el equipo no encuentra respuestas. “Un jugador gana partidos es el que aparece cuando el equipo no encuentra respuestas. En 2021 ese jugador era Julián Álvarez. River quizá no jugaba tan bien, pero Julián resolvía los encuentros y a partir de sus goles el equipo crecía”, graficó.
“Hoy casi todos los partidos son iguales: River tiene la pelota, genera situaciones, pero nadie convierte. Después llega la desesperación, la impaciencia de la gente y todo se hace cuesta arriba”, agregó el periodista. Para Cortese, tanto Correa como un eventual Almada pueden ocupar ese rol de desequilibrante, siempre que Coudet logre darles continuidad y el contexto acompañe.
“Estoy convencido de que cuando River vuelva a empezar ganando los partidos, todo cambiará. Se jugará con menos presión, los rivales dejarán espacios y el equipo tendrá otro funcionamiento”, afirmó. La lista de buena fe debe presentarse antes del duelo del próximo miércoles a las 21:30 en Bogotá, y los tres refuerzos que queden afuera recién podrán ser anotados si River avanza a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
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