(ARGENTINA).- “Hoy el gran problema de River es que no hace goles”, diagnosticó Juan Cortese en su canal de YouTube. La frase expone la urgencia con la que Eduardo Coudet deberá resolver un rompecabezas inmediato: elegir solo cinco de los ocho refuerzos que llegaron en este mercado para inscribir en la lista de la Copa Sudamericana. Tres quedarán afuera de la serie de octavos de final ante Independiente Santa Fe.
Coudet deberá hacer una evaluación física y futbolística de los refuerzos para definir la nómina. La lesión de Marcos Acuña —un desgarro en el isquiotibial derecho— y la decisión de apartar a Matías Viña convierten a Francisco Ortega en una fija para la nómina. El ex Vélez, que este miércoles se realizó la revisión médica, es el único lateral izquierdo natural disponible. “Estoy disponible para jugar”, aseguró Ortega antes de firmar su contrato hasta diciembre de 2029, tras un acuerdo con Olympiacos por una cifra cercana a los 5 millones de euros por el total de la ficha.
Nicolás Otamendi y Ángel Correa también tienen su lugar garantizado por el peso específico de sus nombres. La pulseada por los dos cupos restantes se concentra en la delantera, con Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré como principales candidatos. Mauro Arambarri, Giovanni González y Tobías Andrada corren de atrás, este último más relegado porque llegó con molestias físicas. “Uno de los que seguramente quedará afuera será Giovanni González, salvo que ocurra algún problema con Gonzalo Montiel”, anticipó Cortese. Si River supera la serie, Coudet podrá rehacer la lista en cuartos de final e incluir a los marginados de esta instancia.
El diagnóstico de Cortese sobre la falta de gol
Cortese comparó la necesidad actual de River con el equipo de 2021 que encabezaba Julián Álvarez. “Un jugador gana partidos es el que aparece cuando el equipo no encuentra respuestas”, explicó, y agregó que Ángel Correa puede transformarse en ese futbolista, “aunque deberá demostrarlo con continuidad y evitando las lesiones”. La falta de contundencia ofensiva es, para el periodista, el nudo central: “Hoy casi todos los partidos son iguales: River tiene la pelota, genera situaciones, pero nadie convierte”.
En ese contexto, la negociación por Thiago Almada se volvió la prioridad absoluta. El campeón del mundo ya le dio el visto bueno a River para volver a Sudamérica, pero debe resolver su salida del Atlético de Madrid. “Es un trámite que no debería extenderse más allá del viernes”, señaló Cortese, mientras el jugador se entrena por su cuenta en las instalaciones de UD Ibiza. River negocia la operación económica más importante de su historia y confía en que el deseo del futbolista incline la balanza, pese a la oferta de 30 millones de dólares que Flamengo puso sobre la mesa por el total del pase.
“Ortega, Correa, Andrada y Almada llegarán con la obligación de jugar enseguida porque River necesita futbolistas que ganen partidos”, remarcó Cortese. La urgencia no es solo numérica: la lista de buena fe, con sus cinco vacantes, obliga a Coudet a priorizar nombres que devuelvan al equipo la capacidad de resolver encuentros cerrados, una virtud que hoy extraña en el Monumental.
El veredicto final de Eduardo Coudet se conocerá antes del próximo miércoles, cuando River visite a Independiente Santa Fe en Bogotá a las 21.30 por el partido de ida de los octavos de final. Ese día se terminará de ver quiénes cargan con la mochila de destrabar un equipo que, hasta ahora, no encuentra el gol.
