(ARGENTINA).- Manchester City fue declarado culpable en 114 de los 115 cargos que le imputaba la Premier League por presuntas infracciones financieras cometidas entre 2009 y 2018. La comisión independiente que emitió el veredicto todavía no fijó la sanción y el club anunció que apelará. El fallo dejó a Enzo Fernández en el centro de un escenario que puede afectar su experiencia en Inglaterra, aunque el futbolista no fue acusado de manera individual.
La Premier League presentó las acusaciones en febrero de 2023, después de una investigación de cuatro años. El expediente apunta a la falta de información financiera precisa sobre pagos a jugadores y entrenadores, además de presuntos incumplimientos de las reglas de juego limpio financiero de la UEFA y de las normas de rentabilidad y sostenibilidad de la liga inglesa. Las consecuencias para Enzo Fernández serían indirectas, pero pueden tener impacto sobre su carrera en el club: las medidas recaen sobre Manchester City e incluyen sanciones deportivas y económicas que podrían modificar la participación del equipo, sus títulos obtenidos y el proyecto que llevó al mediocampista argentino a Manchester.
La regla W.51 de la Premier League contempla una amonestación, sanciones económicas, deducción de puntos o la expulsión de la liga. James Hill, director jurídico de Onside Law, explicó: “Es de esperar que, si hay una deducción de puntos, se aplique en adelante”. El panel también puede combinar esas medidas o imponer otras que considere apropiadas, de acuerdo con la regla W.51.7.
Una eventual quita de puntos podría aplicarse de forma inmediata o retroactiva, con la posibilidad de que Manchester City pierda títulos ya conseguidos. La expulsión de la Premier League aparece como el escenario más extremo entre las opciones mencionadas, mientras que las multas y la deducción de unidades podrían afectar la competencia del equipo sin sacar al club de la máxima categoría.
El antecedente europeo marca el terreno para la apelación. En febrero de 2020, la UEFA prohibió a Manchester City participar durante dos años en sus competiciones y le impuso una multa de 30 millones de euros. Cinco meses después, el Tribunal de Arbitraje Deportivo revocó la exclusión y redujo la multa a 8,8 millones de libras esterlinas, aunque consideró grave que el club no hubiera colaborado con la investigación.
“Durante ocho años, el club ha respetado diligentemente el debido proceso, partiendo de la base de que la junta directiva y el comité ejecutivo de la Premier League se comportarían como un organismo regulador independiente, imparcial y justo, libre de influencias partidistas”, sostuvo un portavoz de Manchester City. La institución también se declaró “sorprendido” por los cargos y afirmó que esperaba una revisión imparcial de las pruebas. El club negó siempre las acusaciones.
La resolución llegó mientras Manchester City sostiene un mercado de 450 millones de libras esterlinas y lidera la liga británica con cinco victorias en cinco partidos. Dentro de esa inversión, el club incorporó a Enzo Fernández desde Chelsea por 125 millones de libras, unos 165 millones de dólares, en la operación más cara para el fútbol británico. Una sanción deportiva podría alterar el contexto competitivo del plantel que acaba de sumarlo como una de sus principales apuestas.
Enzo Fernández llegó a este escenario después de una carrera acelerada. Se formó en River Plate, debutó en Primera División en 2020 y luego fue cedido a Defensa y Justicia, donde ganó la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana. En 2022 fue campeón del mundo con la Selección argentina y recibió el premio al Mejor Jugador Joven del Mundial de Qatar; en enero de 2023, Chelsea pagó alrededor de 121 millones de euros a Benfica para contratarlo.
Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, reconoció el mes pasado que el proceso había “tardado más de lo esperado” y defendió que la continuidad del expediente era la “única vía posible”. El próximo paso concreto será la apelación de Manchester City, mientras las sanciones siguen sin definirse. Para Enzo Fernández, el escenario queda atado al castigo que determine el futuro deportivo e institucional de su club.
