River consiguió tiempo extra en el mercado de pases y los dirigentes comenzaron a moverse, sobre todo ante la posibilidad de sufrir una nueva baja en el plantel. Una realidad que posicionó bajo los reflectores a Pablo Longoria, Stefano Di Carlo y Enzo Francescoli, quienes, después de hacer sonar el teléfono de Argentinos Juniors por Francisco Álvarez, debieron cambiar de objetivo: tema terminado.
Con Pablo Longoria a la cabeza como encargado de acercar nuevas variantes para Leonardo Ponzio, River pisó el acelerador por una variante de presente y proyección para la última línea del equipo. Francisco Álvarez cumplía todos los requisitos para acompañar a Nicolás Otamendi, por lo que la Banda acercó una propuesta de 3 millones de dólares por el 50% de su pase.
Pero el conjunto de La Paternal bajó la persiana, tal como dejó en evidencia Hernán Castillo al momento de señalar la nueva búsqueda del club ante la chance de que Rivero diga adiós. “River está intentando hasta último momento la salida de Lautaro Rivero. Si River lo vende, irán por Sheyko Studer. La posibilidad de Francisco Álvarez es casi imposible“, soltó el comunicador.
Estas palabras coinciden con la postura que manifestaron desde el Bicho en los últimos días, luego de descartar la propuesta de Stefano Di Carlo y dejar una puerta abierta para confirmar la continuidad del marcador central. Por ende, las conversaciones entre River y Argentinos están prácticamente cerradas, a menos de 24 horas de que finalice la extensión otorgada por la AFA.
Respuesta crucial para River y Ponzio
“Tuvimos un problema con Francisco Álvarez, pero entendió que se tenía que quedar porque la oferta de River era a pagar en tres años. Es uno de los mejores centrales del fútbol argentino y si sigue en este rendimiento, quizá tenga posibilidades de una venta en diciembre. Argentinos defendió su postura, lo que nos estaban ofreciendo era inviable“, confirmó Cristian Malaspina, Presidente del Bicho.

