(ARGENTINA).- "No me veo con la camiseta de Boca, eso sí lo sé", dijo Matías Vargas el 17 de mayo de 2019, apenas consumada la eliminación de Vélez en la Copa Superliga. Por entonces, el volante ofensivo era uno de los nombres que sondeaba River, pero la negociación nunca se encaminó. Siete años después, con 29 años y el pase en su poder, el Monito negocia su regreso al fútbol argentino: todo indica que vestirá la camiseta de Gimnasia de Mendoza.
La información la confirmó TyC Sports: las charlas entre el futbolista y el Lobo mendocino están avanzadas y un acuerdo parece cercano. Vargas quedó libre el 30 de junio, tras dejar Al-Fateh de Arabia Saudita, y desde entonces buscaba un destino que le devolviera protagonismo en la Liga Profesional.
El nombre de Matías Vargas sobrevoló varias veces el Monumental durante la era de Marcelo Gallardo. En junio de 2019, cuando los rumores ya lo instalaban en Núñez, su padre y representante, Omar Vargas, habló con el programa Tablón Radial y enfrió cualquier ilusión: "Por ahora ni Marcelo Gallardo ni su entorno han hablado con él, y de Vélez no nos manifestaron que haya oferta. Sería un crecimiento para Matías, pero se haría en las condiciones que Vélez pretenda, él quiere lo mejor para el club donde creció".
El obstáculo era insalvable: la cláusula de rescisión de 14 millones de euros que Vélez había fijado en su contrato. Imposible para River en aquel contexto. Finalmente, el pase se cerró con el Espanyol de Barcelona, que se lo llevó a mediados de 2019.
El presente del Monito
Después de pasar por China y Arabia Saudita, el propio Vargas reconoció su deseo de volver al país. "Hace mucho que vengo con esa cuestión de volver a Argentina, lo tengo muy presente, pero se me dieron momentos donde me dicen ‘por la plata baila el mono’ y creo que por la plata bailamos todos, es lo principal en la vida", admitió el volante el año pasado.
Gimnasia de Mendoza, el equipo más sólido entre los últimos ascendidos a Primera, corre con una ventaja decisiva: la familia de Vargas es oriunda de la provincia. Ese arraigo, sumado a la posibilidad de ser figura en un proyecto que busca consolidarse en la máxima categoría, inclinó la balanza a favor del Lobo.
Si la negociación prospera, Matías Vargas volverá al fútbol argentino siete años después de aquella despedida en Liniers, pero lo hará lejos del River que alguna vez lo buscó. Las próximas horas serán clave para destrabar los últimos detalles.
