(ARGENTINA).- “River y Spartak de Moscú ya tenían un acuerdo por el pase de Esequiel Barco. La negociación se frenó por el salario que solicitó el jugador: más de 4 millones de dólares anuales”. La definición de Renzo Pantich congeló en seco el sueño del volante de 27 años de volver a ponerse la camiseta de River. El regreso de Esequiel Barco al Más Monumental, que parecía encaminado, quedó virtualmente descartado por la exigencia económica del futbolista.
“La llegada de Esequiel Barco a River está complicada ya que solicitó ser el mejor pago del plantel. Exigiría un monto superior al que cobra, por ejemplo, Nicolás Otamendi”, amplió Hernán Castillo en la misma línea. El pedido del zurdo, que pretendía un contrato cercano a los 4 millones de dólares anuales para dejar el Spartak de Moscú, fue considerado inviable por la dirigencia de Núñez, que dio marcha atrás de inmediato.
La postura de Barco cayó como un baldazo de agua fría en los pasillos del club. La intención de superar la estructura salarial del plantel fue interpretada, según revelaron los periodistas, como una maniobra para forzar otro destino lejos del Monumental: un eventual regreso a la otra vereda de Avellaneda, la de Independiente. Como consecuencia directa del portazo, Eduardo Coudet ya ordenó explorar otras alternativas en el mercado de pases.
La ilusión por el volante se sostenía en sus números recientes. La temporada 2025/26 de Barco en la liga rusa fue prolífica: disputó 37 partidos con la camiseta del Spartak de Moscú, en los que convirtió 8 goles y repartió 9 asistencias. A eso se sumaba el grato recuerdo de su primer ciclo en River, donde jugó 127 partidos oficiales, anotó 17 goles y dio 19 asistencias antes de ser transferido al fútbol ruso por una cifra cercana a los 13 millones de euros.
El bajón futbolístico del equipo de Coudet aceleraba la necesidad de refuerzos de jerarquía. River tuvo un comienzo de semestre para el olvido: quedó eliminado de la Copa Argentina a manos de Aldosivi y perdió en el debut del Clausura frente a Barracas Central, dos golpes que encendieron las alarmas y dejaron al plantel en deuda con los hinchas. La dirigencia había alcanzado un principio de acuerdo con el Spartak, que pretendía entre 4 y 5 millones de dólares por el 50% de la ficha, pero la traba salarial con el jugador resultó insalvable.
Mientras el Chacho busca recomponer la imagen del equipo en la cancha, la fallida vuelta de Barco obliga a cambiar el foco de la búsqueda. El mediocampista está prácticamente descartado y la dirigencia ya analiza otras opciones para no dejar pasar un mercado que se cierra en las próximas semanas.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗