Justo antes de que comience el mercado de pases, la dirigencia de River tomó nota de la postura de Eduardo Coudet y definió novelas puertas adentro. Así, no solo marcó los nombres de los futbolistas que debían buscar nuevos destinos, sino que también permitió que varios protagonistas terminen de asentarse en los planes futuros.
Ese era el caso de un volante que llegó desde Vélez por pedido de Marcelo Gallardo, pero que ganó mucha más relevancia durante los tramos iniciales de la etapa de Eduardo Coudet. Se trataba de Tomás Galván, quien, en mayo, renovó su contrato con River hasta diciembre de 2028 y permitió que su cláusula de rescisión ascienda a 100 millones de euros.
“Cuando me tocó irme la verdad que intenté motivarme, lo tomé como un paso hacia adelante, a cualquier club que me tocó ir, aprendí mucho en cada club ya que creo que eran contextos muy distintos en cada uno“, comentó el volante hace unos días, para después detallar su presente con la camiseta de River y explicar de qué manera influyó el rodaje que encontró en el Fortín.
“Uno siempre soñaba con esto, con volver. Yo seguía perteneciendo a River, así que sabía que la chance iba a estar y este año me tocó volver. Estoy muy contento con este presente. De mis cuatro préstamos creo que en Vélez se vio lo que yo estaba buscando, es decir el competir y jugar partidos importantes“, sentenció en conversación con el Tano Santarsiero.
Su futuro confirmado en River
Aunque se especulaba con que la renovación de Tomás Galván tuviera como motivo una futura venta al exterior, esa posibilidad quedó descartada. Eduardo Coudet lo considera una alternativa interesante para la ofensiva de su equipo, sobre todo ante la falta de nuevas opciones para el puesto y las buenas sensaciones que dejó el ex Vélez durante el primer semestre.



