En medio de la búsqueda de Stefano Di Carlo de refuerzos para River, Eduardo Coudet confirmó decisiones claves en su plantel. Posicionó bajo los flashes a los jugadores que caminaban sobre la cuerda floja bajo su conducción, como Maximiliano Salas, quien apenas le brindó soluciones y debía tomar nota del próximo paso de su carrera.
Más allá de que River pagó una fortuna para ejecutar su cláusula de rescisión a mediados de 2025, Maximiliano Salas no logró asentarse. Tal fue así que, después del adiós de Marcelo Gallardo, no volvió a tener un lugar determinante en el Millonario, al punto de quedar al margen durante el comienzo del nuevo ciclo y despertar ciertas dudas.
Finalmente, desde el club confirmaron que no iba a formar parte de la pretemporada en Alicante y debía entrenar diferenciado en el River Camp junto a otros jugadores borrados, mientras se decidía su siguiente destino. Todavía tiene chances de aceptar las propuestas desde Brasil, dado que un equipo se movió en silencio e hizo sonar el teléfono de la Banda.
“Atlético Paranaense negocia por Maximiliano Salas. La intención de River es venderlo por una cifra cercana a los 6 millones de dólares. De todos modos, no se descarta una salida mediante un préstamo con cargo“, aseguró Matías Cabezas hace unos días, dejando una puerta abierta para el arribo del ex Racing al Brasileirão.
Continúa el éxodo en River
Tras las rescisiones contractuales de Paulo Díaz y Maximiliano Meza, Stefano Di Carlo sigue firme en su idea de depurar el plantel millonario. Ahora, no solo escucha propuestas por los servicios de Maximiliano Salas, sino que también posiciona como transferibles a Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Alex Woiski, Germán Pezzella, Ian Subiabre y Santiago Lencina.



