(ARGENTINA).- Agustín Ruberto lleva poco más de cuatro meses de recuperación por la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, y River ya proyecta su regreso para la pretemporada de verano de 2027. El objetivo es que el delantero vuelva de manera gradual a los trabajos con pelota y, después, quede a disposición del cuerpo técnico. La información disponible no registra una intervención atribuida a Leonardo Ponzio en este proceso.
La lesión apareció el 13 de mayo, apenas un día antes del partido que River debía jugar ante Gimnasia de La Plata por los cuartos de final del Torneo Apertura. Ruberto había sentido una molestia en la rodilla izquierda y los estudios confirmaron la rotura del ligamento cruzado anterior. El episodio repitió la lesión y la zona afectada que ya había sufrido a comienzos de 2025, mientras disputaba el Sudamericano Sub 20 con la Selección Argentina.
Ruberto fue operado a fines de mayo y desde entonces cumple una rehabilitación extensa. Para una lesión de este tipo se estima un período de recuperación de entre siete y ocho meses. Por eso, su vuelta a las canchas durante lo que resta de 2026 aparece como poco probable. River no quiere acelerar los tiempos y prioriza que el delantero complete cada etapa antes de volver a competir. El procedimiento marcó el inicio de una recuperación que el club sigue sin apurar, aun cuando el jugador ya había empezado a ganar espacio en la consideración del cuerpo técnico.
El plan para su vuelta
El objetivo para la próxima pretemporada es que Ruberto se incorpore de manera progresiva a los trabajos con pelota. Después de esa primera etapa, la idea es que pueda quedar nuevamente a disposición del cuerpo técnico. El regreso no tiene una fecha cerrada porque dependerá de cómo evolucione durante los próximos meses. La planificación apunta a recuperar al delantero sin forzar los plazos de una rodilla que ya atravesó dos lesiones ligamentarias. La prioridad es completar el tratamiento y avanzar paso a paso antes de una exigencia competitiva.
La lesión interrumpió el crecimiento que Ruberto venía mostrando en el ataque. El delantero había conseguido su primera titularidad bajo la conducción de Eduardo Coudet en el encuentro frente a Atlético Tucumán, pocos días antes del problema físico. Hasta ese momento buscaba consolidarse como alternativa ofensiva. En Primera suma 23 partidos, tres como titular, con dos goles y 550 minutos disputados. La estadística también muestra que todavía no había logrado la continuidad necesaria para afirmarse.
El vínculo de Ruberto con River se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027, por lo que el club cuenta con margen para acompañar la recuperación sin apurar su regreso. La intención es que el delantero complete el proceso y pueda volver a trabajar con el plantel cuando esté en condiciones, no solamente cuando haya cumplido un plazo estimado.
La información disponible no permite atribuirle a Leonardo Ponzio una declaración sobre Ruberto, presentar a Leonardo Ponzio como parte del proceso o citar una evaluación de Leonardo Ponzio sobre el regreso.
La próxima pretemporada de verano de 2027 será la referencia para evaluar la reincorporación progresiva de Ruberto y su eventual regreso a la consideración del cuerpo técnico.
