(ARGENTINA).- Leonardo Ponzio sigue pendiente de la evolución de Aníbal Moreno, quien este miércoles volvió a entrenarse de manera diferenciada y todavía no tiene el alta médica. El volante central de 27 años arrastra una lumbalgia producto de una discopatía lumbar, por lo que su presencia ante Atlético Tucumán está comprometida. River jugará el sábado en el José Fierro, en un partido para el que el entrenador aún no tiene la certeza de recuperar una pieza del mediocampo.
Aníbal Moreno padece un cuadro que le impide trabajar con normalidad junto al grupo principal. La discopatía lumbar consiste en el deterioro o la inflamación de las almohadillas que separan las vértebras de la zona baja de la espalda. En deportistas, esa afección puede generar una lumbalgia persistente y dificultar los movimientos de carrera y los remates hasta que el dolor ceda.
Moreno arrastra las molestias desde la eliminación de River ante Santa Fe en la Copa Sudamericana, partido en el que debió ser reemplazado durante la parte final. Después se bajó a último momento de la lista para enfrentar a Banfield. En la previa del encuentro contra Independiente Rivadavia fue exigido físicamente, pero las respuestas no fueron óptimas y quedó afuera tanto del equipo titular como del banco de suplentes.
El cuerpo técnico encabezado por Leonardo Ponzio y el área médica resolvieron que Moreno continúe con una rutina especial de recuperación. La medida apunta a evitar que el volante sea apurado en una zona sensible, mientras se evalúa su respuesta física. El lunes, además, ya había quedado al margen del amistoso informal contra All Boys.
El diagnóstico obliga a llevar un control permanente sobre la evolución del mediocampista. Moreno tendrá un seguimiento día a día, aunque el paso de las horas no mejoró su panorama para el partido del sábado. River viajará este viernes rumbo al Noroeste argentino y, antes de ese traslado, su presencia contra Atlético Tucumán aparece como mínimo comprometida.
La alternativa para el mediocampo
Fausto Vera se afianza como el eje del equipo mientras Moreno se recupera. El ex Corinthians viene ganando terreno y transmite tranquilidad en la mitad de la cancha, una función que le permite a Leonardo Ponzio sostener una alternativa para el puesto. Su continuidad aparece como la opción disponible mientras el cuerpo técnico espera novedades sobre el volante central.
River llega al compromiso con Atlético Tucumán después de vencer el pasado domingo por 3 a 1 a Independiente Rivadavia de Mendoza como local. Con la llegada de Leonardo Ponzio, el equipo sumó 6 puntos de 6 posibles en los primeros dos partidos posteriores a la salida de Eduardo Coudet, apoyado en una mejora ofensiva que potenció las actuaciones de Ángel Correa y Thiago Almada. Todavía está fuera de los puestos de clasificación de su grupo y quedó a 4 puntos de la zona de Copa Libertadores y a 7 de la cima de la tabla anual; el sábado buscará seguir escalando mientras define si podrá contar con Moreno.
