River Plate cerró el ciclo 2025 con una marca histórica que lo posiciona en la cima del fútbol argentino. Con un total de 352.712 socios activos, la institución de Núñez no solo ratifica su convocatoria masiva, sino que expone la crisis profunda que atraviesa Boca, entidad que sufrió una baja drástica de 140.000 afiliados bajo la presidencia de Juan Román Riquelme. La diferencia entre ambos clubes hoy supera los 113.000 asociados, una cifra sin precedentes en la era moderna.
River y un dominio abismal en cifras y convocatoria
La superioridad institucional se refleja domingo tras domingo en las tribunas del Más Monumental. Mientras el equipo promedia una asistencia de 85.000 personas por partido, su eterno rival apenas registra 49.500 en La Bombonera, condicionado por su infraestructura actual. Detrás de los dos gigantes, Independiente se mantiene como el tercer club con mayor masa societaria del país, con un total de 165.262 afiliados según el último informe de la AFA.
El crecimiento sostenido bajo la conducción de Stefano Di Carlo permitió que el club de Núñez no solo domine el plano local, sino que también escale posiciones de privilegio a nivel internacional. Esta masa societaria récord le permite a la institución proyectar nuevas obras y mantener un plantel competitivo para los desafíos que plantea el entrenador Eduardo Coudet.
El nuevo ranking mundial y la crisis de gestión en Boca
En el plano global, River ocupa la tercera posición del ranking mundial de socios, situándose únicamente por detrás del Bayern Múnich y el Benfica, quienes lideran con 400.000 asociados cada uno. Este ascenso desplazó al Xeneize del plano internacional, ya que el club de la Ribera cayó de los 343.000 socios que ostentaba en 2023 a apenas 239.000 en el inicio de 2026. Los especialistas atribuyen esta sangría a los constantes problemas deportivos e institucionales que marcaron el último periodo de gestión.
La brecha sociodemográfica entre ambos es ahora una realidad estadística inobjetable. Con un River que continúa sumando beneficios para sus abonados y un rival que no logra frenar la salida de sus afiliados, el panorama institucional del fútbol argentino cambió drásticamente. Las cifras oficiales de marzo de 2025 confirman que la hegemonía del Millonario trasciende los resultados en el campo de juego y se asienta en una gestión que hoy lo coloca en la elite del fútbol mundial.
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