(ARGENTINA).- El 20 de octubre de 2026, Julián Álvarez marcó el empate parcial 1-1 de Atlético de Madrid ante Stuttgart por la Liga de Campeones. Volvió a convertir para el club casi seis meses después de su último gol, en un partido disputado en Alemania, donde el equipo español actuó como visitante.
“¡¡JULIÁN ÁLVAREZ VOLVIÓ AL GOL CON ATLÉTICO DE MADRID!! ¡¡GRAN DEFINICIÓN DE LA ARAÑA PARA ROMPER LA MALA RACHA!!…” escribió SportsCenter (@SC_ESPN) en una publicación durante el encuentro. El nigeriano Ademola Lookman apareció por la izquierda y envió un centro raso; Álvarez conectó de primera con un zurdazo al ángulo del segundo palo, junto al arco defendido por Dennis Seimen.
El gol anterior de Álvarez con el Atlético había sido el 29 de abril, frente a Arsenal, por la ida de las semifinales de la Liga de Campeones de la temporada pasada. Desde aquel partido hasta su tanto ante Stuttgart pasaron nueve encuentros y más de 450 minutos en cancha sin que volviera a convertir para el club. El delantero volvió a marcar en la misma competencia en la que había anotado por última vez con el equipo español.
El empate también fue el estreno goleador de Álvarez con el Atlético en esta temporada. En los ocho partidos que llevaba disputados había dado dos asistencias, pero todavía no había marcado. Su primera conquista del curso llegó en una visita europea y terminó con una espera que se extendía desde abril.
De la Selección al Atlético
La última anotación oficial de Álvarez antes de volver al gol con el Atlético había sido para la Selección argentina, ante Suiza, en los cuartos de final de la Copa del Mundo. El ex River marcó el 2-1 parcial durante el tiempo suplementario y el partido terminó 3-1. Después también convirtió para la Albiceleste en un amistoso frente a Burkina Faso, durante la última fecha FIFA; ese gol no cambió que el de Suiza fuera su última conquista oficial antes del tanto en Alemania.
La continuidad de Álvarez en el Atlético estuvo marcada por su deseo de irse vendido al Barcelona, expresado durante el Mundial. La transferencia no se concretó y, después, los hinchas del club lo silbaron en partidos sucesivos. La victoria ante Real Madrid en el Metropolitano ya había ayudado a acercar posiciones, y el gol frente al Stuttgart llegó en medio de ese intento de recomponer el vínculo con el público. La conquista podía servir como un nuevo paso para que la relación empezara a reconstruirse.
El Atlético atravesaba un partido complejo cuando llegó el empate, que ayudó al equipo a acomodarse en el trámite. Varios compañeros se acercaron a festejar con Álvarez, que gritó con efusividad y acompañó la celebración con gestos de brazos. El gol puso fin a la sequía del delantero y dio al equipo una respuesta en su visita por la Liga de Campeones.
