(ARGENTINA).- Este martes Julián Álvarez volvió a marcar con el Atlético de Madrid tras su regreso del Mundial y puso el 1-1 parcial ante el Stuttgart, por la Champions League.
El gol anterior del ex River con el Atlético había sido el 29 de abril ante el Arsenal, por la ida de las semifinales de la Champions de la temporada pasada. Entre aquella anotación y la del Stuttgart transcurrieron nueve partidos y más de 450 minutos en cancha. Ese intervalo se extendió durante casi seis meses sin convertir para el equipo español.
El tanto llegó en el arranque del segundo tiempo, en Alemania, donde el Atlético jugaba como visitante. El partido venía siendo muy complejo para el Colchonero cuando Ademola Lookman apareció por izquierda y envió un centro raso. Álvarez recibió la pelota y remató de primera, de zurda, al ángulo izquierdo del arco defendido por Dennis Seimen; el disparo entró junto al segundo palo. El delantero festejó con un grito efusivo y gestos de desahogo, mientras varios compañeros se acercaron a celebrar.
Estreno goleador en esta Champions
“¡¡JULIÁN ÁLVAREZ VOLVIÓ AL GOL CON ATLÉTICO DE MADRID!! ¡¡GRAN DEFINICIÓN DE LA ARAÑA PARA ROMPER LA MALA RACHA!! […]”, publicó SportsCenter (@SC_ESPN). Antes de ese encuentro, Álvarez había disputado ocho partidos de la temporada y sumaba dos asistencias, pero todavía no había convertido con el club. El tanto ante Stuttgart fue su estreno goleador del curso.
El último gol oficial de Álvarez antes de volver a marcar con el Atlético había sido para la Selección argentina, frente a Suiza, en los cuartos de final del Mundial. Lo convirtió en tiempo suplementario para poner el 2-1 parcial; el encuentro terminó 3-1 para Argentina, después de un cruce que se había complicado. En la última fecha FIFA también había anotado en un amistoso ante Burkina Faso. Ese tanto amistoso fue posterior, pero no cambió cuál había sido su último gol oficial antes del partido ante Stuttgart.
La anotación en Alemania llegó en un momento de tensión entre el delantero y los hinchas del Atlético. Durante el Mundial, Álvarez había expresado su deseo de salir del club y ser transferido al Barcelona, pero la operación no se concretó. Después, el público lo silbó jornada tras jornada y su continuidad quedó atravesada por reproches y polémicas. El gol podía ayudar a que la relación con la tribuna empezara a recomponerse.
El Atlético había llegado al encuentro después de vencer al Real Madrid en el Metropolitano, un resultado que ayudó a acercar al jugador y a los hinchas tras los silbidos. La anotación ante Stuttgart podía sumar otro paso para recomponer ese vínculo. En la cancha, el 1-1 permitió que el Colchonero se acomodara en un partido que venía siendo muy complejo.
