(ARGENTINA).- Enzo Fernández fue titular en la goleada 3-0 del Manchester City sobre Liverpool el 11 de octubre de 2026, en Anfield, por la sexta fecha de la Premier League. El triunfo dejó al equipo en la cima, con 18 puntos y tres de ventaja sobre Arsenal.
Desde su llegada al Manchester City, el mediocampista se adaptó rápido y empezó a hacerse un lugar en el once; su titularidad en Anfield confirmó ese recorrido. Con esta victoria, alcanzó cinco triunfos en cinco partidos disputados desde que llegó al club. Ya había marcado un gol de tiro libre ante Sunderland y durante el encuentro volvió a ofrecerse para recibir y participar del circuito de juego.
El primer tiempo terminó 0-0 y el partido se destrabó con la expulsión de Ryan Gravenberch, a los 17 minutos del segundo período, por una segunda tarjeta amarilla. Erling Haaland abrió el marcador tres minutos después. Jeremy Doku amplió a los 23 minutos y Rayan Cherki cerró la goleada con una jugada colectiva.
Fernández jugó 80 minutos, registró 80 toques y completó 60 de los 67 pases que intentó. También sumó cuatro recuperaciones y un remate al arco. Cuando el City ya ganaba por tres goles, el técnico lo reemplazó junto con Haaland.
“¡CUANTO FÚTBOL EN ESTE ABRAZO! Luego de la fecha FIFA, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández se reencontraron en Anfield para el partidazo entre Liverpool – Manchester City.” La cuenta de SportsCenter publicó el mensaje sobre el saludo entre los dos compañeros de la selección argentina, que se encontraron antes del partido.
Las acusaciones que rodearon la visita
“Una generación de aficionados, engañada”, decía la pancarta que desplegaron hinchas de Liverpool detrás de uno de los arcos. El equipo visitante tomó una calle secundaria para evitar en gran medida a las multitudes locales y llegó a Anfield con una fuerte escolta policial. No se repitieron las escenas de 2018, cuando habían apedreado el ómnibus del City antes de un partido de la Liga de Campeones.
“Falsos” fue la calificación de la comisión independiente para los acuerdos que atribuyó al Manchester City y a sus propietarios emiratíes entre 2009 y 2018. El organismo determinó que buscaban inflar los ingresos y reducir costos en más de 900 millones de libras, equivalentes a 1.200 millones de dólares. El club todavía no recibió sanción, pero entre las posibles consecuencias figuraban una deducción de puntos o la expulsión de la máxima categoría inglesa.
