(ARGENTINA).- “Fue simplemente un plan sentimental, de orgullo propio”, resumió David Trezeguet al explicar por qué no reclamó una deuda económica que River mantenía con él. El exdelantero permitió que el dinero se destinara a un fideicomiso impulsado por el club.
“Con Rodolfo, con la gerencia deportiva que era Enzo (Francescoli) y Matías Patanian en su momento, y Ramón (Díaz)… Yo siempre he tenido un diálogo fluido. Entendí muchas cosas cuando volví al fútbol argentino (…) Cuando River estaba en ese momento crítico, porque fue un momento cuando… más allá de opiniones diferentes con Rodolfo, yo di la máxima disponibilidad a River porque lo mío no era un plan económico. Fue simplemente un plan sentimental, de orgullo propio”, contó Trezeguet.
El fideicomiso se enmarcó en la reconstrucción económica de River, después de la salida de Daniel Passarella y con la llegada de Rodolfo D’Onofrio a la presidencia, a fines de 2013. En ese período, Trezeguet cedió el dinero que el club le debía para que se incorporara a la iniciativa.
El gesto no fue su único sacrificio económico para volver al país. Trezeguet también resignó una parte importante del contrato que tenía con un club de Emiratos Árabes Unidos. “Fui uno de esos jugadores que sentí que lo económico no me pertenecía. Aparte de mis gastos de alquiler devolví el 90% porque me sentí con ese respeto hacia el club, que más allá de ser lo que era, me recibió y me abrió sus puertas”, explicó. Su contrato en Emiratos le reportaba 1,7 millones de euros por año.
La decisión de volver también coincidió con el final de su matrimonio. Trezeguet contó que ya estaba en proceso de divorcio en 2010 y que, cuando surgió la posibilidad de jugar en River, su entonces esposa, Beatrice Villalba, no quería mudarse a Buenos Aires. “En noviembre de 2011, cuando vino lo de River, no hubo reflexión mía de compartir este pensamiento hacia mi mujer en ese momento. Fue un: ‘Me voy a River y me voy a Argentina’. No hubo modo. Al mes firmé el acuerdo de divorcio”, relató.
El llamado para sumarse al equipo llegó de Matías Almeyda, entonces entrenador, a comienzos de 2012. Trezeguet venía de jugar en Baniyas, en Emiratos Árabes Unidos, y era campeón del mundo con Francia en 1998. En su paso por River disputó 37 partidos y marcó dos goles ante Almirante Brown en el encuentro que selló el regreso del club a Primera.
Desde comienzos de 2026, Trezeguet trabaja como embajador internacional de River y participa en la expansión del club en el exterior. Sobre su función, dijo: “(Di Carlo) Me pidió de crear y acompañar este proceso de hacer conocer a River a mucho más a nivel internacional que va a través de marca, va a través del lado formativo, porque también nos piden información sobre hacer conocer el mundo River. Hay un entusiasmo muy fuerte hacia River. Las marcas más internacionales se están empezando a acercar”. Su trabajo también incluye reuniones con representantes de FIFA, vinculadas con el Monumental como sede del Mundial 2030.
