(ARGENTINA).- “Los dirigentes que se hacen cargo de sacarle la poca espalda que tiene a ese entrenador.” La frase de Guido Glait apuntó a la conducción de River en una columna publicada este jueves, después del empate 1-1. El periodista cuestionó que los dirigentes debiliten todavía más al técnico Leonardo Ponzio, a quien describió como un entrenador que llegó con poco respaldo.
“Un técnico que llega con poquíima espalda.” Glait describió con esa frase el lugar de Ponzio, quien asumió como interino el 27 de agosto, tras la renuncia de Eduardo Coudet. El actual entrenador atraviesa su primera experiencia en el cargo. En la columna, Glait sostuvo que los dirigentes, en vez de sostenerlo, profundizan la falta de respaldo que ya tenía.
“Los delanteros que no hacen goles. Los defensores que pierden la marca.” Glait enumeró así dos de los problemas que, a su juicio, afectan al equipo. También cuestionó a los futbolistas que debían asumir responsabilidades por su costo: “Los que se tienen que hacer cargo porque llegaron por fortunas y no aparecen.” Su crítica abarcó la falta de eficacia en ataque, los errores defensivos y el rendimiento de jugadores que habían llegado por cifras altas.
“Si hay hinchas de River que aparecen abatidos, es sencillamente porque están cansados de desilusionarse”, escribió Glait. Luego amplió: “El hincha de River está cansado de ver un equipo insípido, descafeinado, sin fuego.” El resultado ante Sarmiento, en Junín, dejó al equipo de Leonardo Ponzio fuera de los puestos de playoffs y sin descontar terreno en la tabla anual. Glait resumió su lectura del momento con otra definición: “Hoy River es un circo donde nada funciona.”
La situación en las tablas
En la tabla anual, River llegó a 46 puntos y quedó octavo. No pudo superar a Instituto, que tenía 47, ni a Belgrano, con 48, y quedó a cinco unidades de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores, cuando restaban 12 puntos en disputa. Independiente Rivadavia encabezaba la tabla con 52; Boca y Argentinos sumaban 51, Rosario Central tenía 50 y Vélez, 49.
En la Zona B del Clausura, River terminó noveno con 17 puntos, fuera de los ocho que avanzaban a los playoffs. Quedó a cinco de los punteros —Rosario Central, Belgrano y Argentinos— y a uno de Independiente Rivadavia y Barracas Central, que tenían 18. Con cuatro partidos por delante, ganar todos los encuentros no le garantizaba la clasificación a la Libertadores por la tabla anual. La otra opción era salir campeón del Clausura, pero primero debía entrar en los playoffs.
“La jerarquía, en algún momento, puede sacar chapa”, sostuvo Glait sobre las instancias decisivas. También marcó el límite de esa posibilidad: “No se gana solo con eso y de hecho River perdió con Barracas, pero la jerarquía en algún momento puede hacerse notar.”
Su diagnóstico, sin embargo, apuntó a empezar de nuevo: “La lógica indica que hay que tirar todo por la borda y volver a empezar. Pero es imposible pensar en eso.” El próximo partido de River era la visita a Belgrano, prevista para el domingo; después seguían Racing en el Monumental, Boca en la Bombonera y Aldosivi en Mar del Plata.
