(ARGENTINA).- “Tiene que hacerse fuerte River, tiene que tratar de que a Santiago Beltrán no le conviertan más goles. No porque el chico esté atajando mal, todo lo contrario. Ayer fue muy importante, protagonizó atajadas muy buenas realmente que le permitieron a River sostener el triunfo, quedarse con esa victoria tan necesaria y tan valiosa.” Gustavo Yarroch respaldó a Santiago Beltrán después del triunfo 3-1 de River ante Independiente Rivadavia y separó la actuación del arquero del problema defensivo colectivo.
Las intervenciones de Beltrán fueron determinantes para sostener la victoria en el Monumental. El arquero respondió en los momentos en los que Independiente Rivadavia pudo volver a meterse en el partido, mientras River aprovechó sus ocasiones para quedarse con los tres puntos.
El remate de Sequeira desde afuera del área expuso esa diferencia entre el rendimiento individual y las fallas del equipo. La pelota pegó en el travesaño y evitó el segundo gol de Independiente Rivadavia, en una acción que volvió a mostrar que River no logró controlar por completo los avances del rival.
La defensa que River necesita ajustar
Gustavo Yarroch resumió la exigencia para el equipo: “Y un equipo que quiere ser campeón se acostumbra a mantener su valla invicta.” El planteo no apuntó a responsabilizar a Beltrán, sino a marcar que River debe mejorar la protección delante de su arco para no obligar al arquero a intervenir de manera constante.
La frase sobre la necesidad de que a Beltrán “no le conviertan más goles” tampoco implicó una crítica a sus actuaciones. Yarroch aclaró que el arquero no está atajando mal y, por el contrario, sostuvo que sus atajadas fueron muy importantes para conservar el resultado ante Independiente Rivadavia.
Los antecedentes recientes explican el foco en el funcionamiento defensivo. Después del triunfo 2-0 ante Argentinos Juniors, River recibió goles de Vélez, Banfield, Independiente Santa Fe e Independiente Rivadavia; Vélez y Banfield le marcaron dos veces, mientras que ante el conjunto mendocino el travesaño impidió que la diferencia fuera mayor.
El respaldo a Santiago Beltrán se produjo en un partido en el que River también encontró respuestas ofensivas. Tomás Galván convirtió los últimos dos goles del equipo ante Independiente Rivadavia y su segundo tanto fue destacado como un golazo, pero el análisis de Yarroch puso el acento en que el resultado también necesitó de las intervenciones del arquero.
La próxima prueba para ese funcionamiento será la visita de River a Atlético Tucumán, programada para el sábado a las 17. El plantel tendrá una jornada de descanso antes de volver al trabajo el miércoles, y el equipo contará con el acompañamiento de 5.250 hinchas.
