(ARGENTINA).- “YO YA OPINÉ DEL TEMA. NO SOY EL INDICADO PARA HABLAR SOBRE LOS MARGINADOS EN CANTILO”. La frase de Eduardo Coudet tras la derrota ante Gimnasia en La Plata expuso su hartazgo sobre un asunto que la dirigencia de River ya empezó a resolver por otro carril: ahora aceptarán salidas a préstamo para desprenderse de los futbolistas apartados.
Matías Cabezas detalló el giro en la postura oficial. “Con el mercado de pases cerca de cerrar y sin ventas concretadas, la Dirección Deportiva aceptará salidas a préstamo de los futbolistas marginados”, explicó el periodista. Y fue directo al hueso de la noticia: “Maximiliano Salas y Santiago Lencina son los jugadores que tienen sus salidas más avanzadas”.
La situación de Maximiliano Salas es la que más definiciones acumula. Sebastián Srur lo sentenció con precisión: “Maxi Salas va a jugar en Independiente Rivadavia, es un préstamo por un año”. En la misma línea, Cabezas agregó que las negociaciones están “AVANZADAS” y que el club mendocino “le ofrece el MISMO CONTRATO que percibe en River”.
Santiago Lencina, en cambio, tiene un futuro más abierto. Hernán Castillo advirtió un cambio de escenario de último momento: “Atención con Lencina. Apareció Independiente y lo de Burgos quedó a la espera. Varios clubes siguen preguntando por él. También Estudiantes”. El Burgos, de la segunda división de España, parecía tener todo acordado, pero la irrupción de equipos argentinos modificó el panorama.
Mientras se aceleran esas salidas, el grupo de apartados ya perdió a un quinto integrante: Álex Woiski rescindió su contrato de común acuerdo con la dirigencia. De esta forma, quedan nueve futbolistas entrenando en el predio de Cantilo: Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda, el propio Salas, Kevin Castaño, Matías Viña, Kendry Páez, Ian Subiabre y Giuliano Galoppo.
En ese contexto, la comisión directiva que encabeza Stefano Di Carlo se mantiene firme. Descartó de plano el pedido para que Pezzella y Bustos volvieran al equipo principal. La orden sigue siendo negociar la salida de todos los que el propio Coudet decidió marginar junto a su cuerpo técnico.
Gustavo López, por su parte, puso el foco en el lado humano del conflicto. “Hay que ser EMPATICOS con los futbolistas de Cantilo, muchos LA ESTÁN PASANDO MAL por no ser tenidos en cuenta”, expresó.
