(ARGENTINA).- La camiseta número 30 de River Plate tiene hoy un dueño inesperado: Nicolás Otamendi, defensor de 38 años y capitán del equipo. Durante décadas, el dorsal estuvo asociado a los juveniles que daban sus primeros pasos en Primera y luego se consolidaban como figuras del club.
El número 30 se transformó en una marca del semillero riverplatense, distinta de los dorsales tradicionales. La historia comenzó a tomar forma con Fernando Cavenaghi, quien debutó el 11 de febrero de 2001, con 17 años, en la goleada 6-2 ante Estudiantes de La Plata. Américo Gallego lo hizo ingresar con una camiseta poco habitual para un centrodelantero.
Cavenaghi alcanzó su consolidación a comienzos de 2002, cuando Ramón Díaz apostó por él ante las demoras en las habilitaciones de Daniel Fonseca y Juan Esnaider. El delantero respondió con 8 goles en las primeras 4 fechas del torneo y terminó el Torneo Clausura 2002 como máximo goleador, con 15 tantos en 18 partidos, además de consagrarse campeón. Después heredó la histórica número 9 y cerró sus tres ciclos en River con 112 goles, cifra que lo ubicó como el décimo máximo artillero del club.
Diego Buonanotte también convirtió a la camiseta número 30 en una señal de identidad. Debutó en abril de 2006, con 17 años, bajo la conducción de Daniel Passarella, y después de alternar con la Reserva se afirmó en Primera. Con 1,61 metros de altura, se destacó por su velocidad y su capacidad de regate, atributos que explotaron durante el Torneo Clausura 2008.
Buonanotte fue la gran figura y el máximo goleador de River en ese campeonato, con 9 tantos, dentro del ataque que compartió con Ariel Ortega y Radamel Falcao García bajo la dirección de Diego Simeone. En la penúltima fecha, ante Olimpo, marcó dos goles en el triunfo 2-1 que cortó una sequía de cuatro años sin títulos. Ese rendimiento también le permitió integrar la Selección Argentina que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
La lista de juveniles que llevaron el dorsal también incluye a Guido Rodríguez y Daniel Villalva, quienes lo vistieron entre 2013 y 2014. Benjamín Rollheiser utilizó la número 30 entre 2019 y 2021, durante su proceso de consolidación en el primer equipo bajo el mando de Marcelo Gallardo. En cada caso, el número acompañó una etapa de formación antes de que sus dueños buscaran un lugar definitivo en el fútbol profesional.
Franco Mastantuono prolongó esa tradición y eligió la 30 por su admiración hacia Lionel Messi, quien había debutado con ese número en el Barcelona. En el Superclásico del Torneo Apertura marcó de tiro libre desde 28 metros ante Agustín Marchesín y se convirtió en el jugador más joven de la historia de River en hacerle un gol a Boca Juniors, desplazando a Javier Saviola. En 2025, el Real Madrid ejecutó su cláusula de rescisión por 45 millones de euros netos y luego lo cedió a préstamo a la ACF Fiorentina.
La llegada de Otamendi produjo el giro más marcado en la historia reciente del dorsal. El defensor eligió la 30 porque la utilizó en Vélez, Porto, Atlético Mineiro, Manchester City y Benfica, y heredó la vacante que dejó Mastantuono. Así, la camiseta número 30 pasó de representar el atrevimiento de los juveniles a identificar al capitán y mariscal de River; incluso Gianluca Prestianni, su excompañero en Benfica, le pidió una de sus camisetas durante la última fecha FIFA.
