(ARGENTINA).- “Es lo máximo que me pasó en mi carrera, y eso que jugué con Messi.” Diego Buonanotte eligió esa frase para describir lo que significó Ariel Ortega en su recorrido y afirmó que el Burrito fue la experiencia más valiosa que tuvo dentro de una cancha. No lo ubicó solo como un referente: también lo definió como un amigo.
La relación entre ambos se construyó durante la etapa de Diego Buonanotte en River. El Clausura 2008 fue el escenario en el que el joven atacante encontró en Ortega a un socio que entendía sus diagonales y su velocidad. Ortega era un ídolo consagrado, estaba en el tramo final de su carrera en Núñez y tomó un lugar de mentor para el jugador de 20 años.
Buonanotte había debutado en Primera División el 9 de abril de 2006, con apenas 17 años, de la mano de Daniel Passarella. Después de tener poco rodaje con ese entrenador, encontró en el Burrito una referencia futbolística y humana. La dupla se complementó con los goles de Radamel Falcao y con la conducción de Diego Simeone.
La sociedad que llevó a River al título de 2008
La conexión tuvo su escena decisiva en la fecha 18 del Clausura 2008, en el Monumental. River empataba 1-1 ante Olimpo y, faltando 12 minutos, Ortega filtró una asistencia entre líneas para que Buonanotte definiera de derecha y marcara el 2-1 definitivo. Ese gol selló el campeonato y cortó una sequía de cuatro años sin títulos locales para el club.
El aporte de ambos también apareció en la fecha 16, ante Huracán. Otra combinación terminó con el gol del Enano para el 1-0 que mantuvo a River en la punta. Diego Buonanotte, además, fue el goleador del equipo con 9 tantos en 17 partidos, mientras Ortega manejó los tiempos del ataque y cerró ese torneo como su último título oficial con la camiseta de River.
“Es lo máximo que me pasó en mi carrera, y eso que jugué con Messi. Pero lo mejor fue compartir vestuario y cancha con Ariel. Lo considero un amigo”, afirmó Buonanotte. La declaración resume la dimensión que el exjugador le asigna a Ortega, no solo por su influencia en el campeonato de 2008, sino también por el vínculo que mantuvieron fuera de la cancha.
“Me casé el día que ascendió River. Invité a Ariel y él me dijo que no podía porque tenía un viaje, me avisó con antelación, el día del casamiento me mandó un mensaje diciendo que se lamentaba por no estar. Se acordó y me escribió media hora antes de salir a la iglesia para decirme que estaba triste. Para mí, ahí me di cuenta la calidad de persona que es”, contó Buonanotte. Entre 2006 y 2011, Diego Buonanotte disputó 122 partidos oficiales con River y marcó 26 goles.
