(ARGENTINA).- Tomás Galván disputó 35 de los 38 partidos oficiales de River consignados en el corte estadístico disponible y se convirtió en el jugador de campo con más presencias del plantel. El dato muestra una continuidad muy alta, pero no permite afirmar que haya levantado su nivel desde la llegada de Leonardo Ponzio. Para sostener esa relación haría falta una comparación entre su rendimiento anterior y posterior, información que no aparece en los registros verificados.
Galván fue titular en 32 de los 35 encuentros que jugó. Solo ingresó desde el banco en tres oportunidades y completó los 90 minutos en nueve partidos, mientras que su acumulado llegó a 2.537 minutos en cancha. La cantidad de presentaciones y el lugar que ocupó en las formaciones explican por qué se transformó en una pieza habitual de River.
El volante no depende exclusivamente de su participación en el área para tener influencia. Su aporte aparece en la circulación de la pelota, en los retrocesos y en la ocupación de distintos sectores del mediocampo. Esa combinación de dinámica, criterio para retroceder y disciplina táctica le da funciones variadas dentro del equipo, aunque los datos no permiten atribuir esa utilización a Leonardo Ponzio.
Los números detrás de su continuidad
Las estadísticas de Galván reflejan un mediocampista involucrado tanto en la construcción como en la recuperación. Tiene 86% de precisión en los pases y promedia 1,2 pases clave por partido. También gana el 57% de los duelos totales y el 59% de los duelos en el suelo, registros que acompañan la idea de un jugador capaz de sostenerse en distintas fases del juego.
El doblete contra Independiente Rivadavia agregó una dimensión que hasta entonces no había mostrado con la misma fuerza. Galván llegó a cinco goles en el año y puso cifras a una faceta goleadora que aparecía menos que su trabajo táctico. Los dos tantos no modifican por sí solos su recorrido estadístico, pero sí ampliaron la manera de leer su aporte en River.
La relación entre esa evolución y Leonardo Ponzio no puede confirmarse con el material disponible. No hay una fecha verificada de llegada a la dirección técnica, una declaración que explique el cambio en Galván ni una medición comparativa que permita separar su rendimiento antes y después. Además, el contexto factual ubica a Eduardo Coudet como el entrenador actual de River, por lo que no corresponde presentar a Ponzio como el conductor del equipo.
El dato comprobable es que Galván ya acumulaba una presencia sostenida, un rol de equilibrio en el mediocampo y cinco goles en el año; cualquier atribución adicional a Leonardo Ponzio requiere información nueva sobre el proceso y una comparación estadística precisa.
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