(ARGENTINA).- “¿Qué pasa en River? Pasa que ganó. Y bueno, por algunos días vamos a tener que acostumbrarnos a que ganar en River es noticia, cuando históricamente ganar es parte de la religión, ganar es parte de lo que hay que hacer cada fin de semana y es la normalidad.” Juan Cortese puso en discusión la lectura del resultado, aunque sostuvo que el triunfo fue justo. Leonardo Ponzio debutó con triunfo como DT interino y el equipo se impuso 3 a 2 ante Banfield, por la séptima fecha del Torneo Clausura 2026.
“El partido, en líneas generales, fue bien ganado por River”, explicó Cortese. El equipo se fue al entretiempo con una ventaja de 2 a 0, gracias a los goles de Sebastián Driussi, a los 31 minutos, y Thiago Almada, de penal, a los 40. Para el periodista, esa parte del encuentro mostró una superioridad que el marcador final no terminó de reflejar.
Banfield descontó a los 18 minutos del segundo tiempo por intermedio de Sepúlveda, pero Ángel Correa volvió a estirar la diferencia seis minutos después. El local volvió a acercarse a los 38, otra vez con un gol de Sepúlveda, y en el tiempo de descuento tuvo el empate en los pies del mismo delantero, aunque la jugada fue anulada por posición adelantada.
“Y sí, lo terminó sufriendo hasta el final, porque si no era por el medio cuerpo adelantado del delantero de Banfield, seguramente el partido terminaba en empate y otra vez tenía que dar las mismas explicaciones de los mismos problemas que tiene River”, señaló Cortese. La tensión del cierre explica su consideración sobre un marcador un tanto mentiroso: no porque River no haya merecido ganar, sino porque Banfield transformó un partido controlado en una definición abierta.
El desgaste detrás del sufrimiento
“Sí es verdad que, para que Banfield haya llegado a esa situación, River tuvo otra vez, en el segundo tiempo, una merma física que yo creo que se explica por la cantidad de partidos consecutivos que vienen jugando todos estos mismos futbolistas.” Cortese vinculó el retroceso del equipo con el cansancio acumulado y no con una falta de merecimientos en la victoria.
“No había rotación, no había futbolistas diferentes, no había descanso para nadie. El único futbolista que descansaba era porque se lesionaba, y los demás tenían que jugar igual”, afirmó. El análisis apunta a la emergencia que atravesaba River, una situación que, según Cortese, obligaba a sostener siempre a los mismos jugadores para intentar salir de la presión con victorias.
“Es la primera vez que Fausto juega de volante central en este equipo, ni siquiera con Gallardo”, destacó Cortese sobre una de las decisiones de Leonardo Ponzio. También remarcó que Thiago Almada jugó más suelto, con menos obligaciones defensivas, y que Ángel Correa volvió a justificar el esfuerzo económico realizado por el club para incorporarlo. La salida de Eduardo Coudet después de la eliminación en la Copa Sudamericana dejó a Ponzio al frente del equipo de manera interina.
Cortese consideró que Leonardo Ponzio ya mostró algunos rasgos propios, aunque pidió cautela: “Entonces, ¿qué nos enseñó River y más en este tiempo? Paciencia, tranquilidad, serenidad y a sumar victorias.” El próximo fin de semana, el Monumental será el siguiente examen para este ciclo.
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