(ARGENTINA).- “Se imaginan que pasaría si en Boca el reemplazante del entrenador que se va, fuera un integrante del consejo, comisión o departamento de fútbol!!”, escribió Carlos Navarro Montoya. El histórico exarquero de Boca cuestionó así la decisión de River de reemplazar a Chacho Coudet con Leonardo Ponzio como entrenador interino, en un ciclo proyectado hasta fin de año.
La publicación en X puso en discusión el criterio utilizado por River para resolver el cambio en el banco. La lectura de Carlos Navarro Montoya buscó instalar una supuesta doble vara entre el tratamiento que reciben las decisiones de Boca y las de su clásico rival. El foco no estuvo en el rendimiento de Ponzio, sino en su vínculo previo con la estructura dirigencial del club.
Los usuarios le respondieron que Riquelme había tomado decisiones parecidas en Boca con Hugo Ibarra y Mariano Herrón. La comparación apuntaba a recordar que el club también recurrió a integrantes de su propia estructura cuando necesitó reemplazar a un entrenador. El intercambio pasó entonces de la designación de Ponzio a la discusión sobre si los antecedentes eran equivalentes.
“Nada que ver, Ibarra era entrenador de la reserva, no parte del consejo u departamento de fútbol”, respondió Carlos Navarro Montoya ante uno de esos comentarios. El exarquero sostuvo que la situación de Ibarra no podía equipararse con la de Ponzio porque el exentrenador de Boca trabajaba como técnico de la Reserva y no ocupaba un lugar en el consejo ni en el departamento de fútbol.
“Y lo mismo para el caso de Herrón”, agregó Carlos Navarro Montoya. Con esa aclaración, mantuvo su postura frente a quienes señalaban antecedentes dentro de Boca y marcó que, para él, ninguno de esos casos representaba el mismo tipo de relación institucional que tenía Ponzio antes de asumir el interinato.
El recorrido de Ponzio antes del banco
Leonardo Ponzio formaba parte de la Secretaría Técnica de River desde 2022, junto a Enzo Francescoli. Ese cargo le permitió mantenerse ligado al funcionamiento del fútbol del club y seguir de cerca el trabajo de las distintas categorías. También conocía la estructura interna y a los futbolistas que integraban el plantel profesional y las divisiones juveniles.
La experiencia de Ponzio en esa función incluía el seguimiento de los jugadores que buscaban llegar a Primera. Durante sus años en la Secretaría Técnica, tuvo contacto con las diferentes categorías y observó la evolución de los juveniles. Ese recorrido fue uno de los elementos que quedaron expuestos al momento de explicar por qué River recurrió a un hombre que ya conocía el club.
El trabajo de captación y análisis también alcanzó a refuerzos como Ángel Correa y Thiago Almada. Buena parte del seguimiento previo de esos futbolistas pasó por la Secretaría Técnica y por el grupo de observadores que trabajaba en conjunto con Ponzio. Su participación estaba vinculada con la evaluación de incorporaciones y con el armado general del plantel.
El título de director técnico lo obtuvo en 2021. Hasta la salida de Coudet, su recorrido parecía estar más relacionado con la gestión, el análisis y la observación de futbolistas que con la conducción desde el banco. Cuando River necesitó una solución inmediata, Ponzio se puso a disposición y aceptó asumir de manera interina. El interinato quedó planteado con una proyección hasta fin de año.
La crítica de Carlos Navarro Montoya quedó concentrada en la diferencia entre ocupar una función dentro de un área de fútbol y llegar al banco desde una tarea técnica o dirigencial. El exarquero también explicó su postura frente a otro usuario: “Por suerte no necesito trabajar, ni necesito $. Solo me gusta señalar la diferente manera de tratar los temas de Boca y de otros clubs. Abrazo fuerte!”. El cruce terminó desplazando el análisis futbolístico y derivó en comentarios cada vez más picantes.






