(ARGENTINA).- Gonzalo Montiel jugó 58 minutos en la final del Mundial 2026 y entregó una actuación defensiva muy aceptable, aunque no alcanzó para evitar la derrota de la Selección Argentina por 1-0 ante España. El lateral de River completó las cinco contribuciones defensivas y ganó el ciento por ciento de los duelos que afrontó, una tarjeta que le valió un puntaje de 6 tras el partido.
Montiel tuvo cinco contribuciones defensivas, dos recuperaciones, un 100 % de efectividad en las entradas, recibió dos faltas y acertó ocho de los trece pases que intentó. La banda derecha no fue un problema mientras estuvo en la cancha, algo que la Argentina sintió cuando salió.
El defensor controló sin sobresaltos a Álex Baena y mostró rigor físico en cada intervención. Su lectura para los cierres y los cruces fue correcta, y apenas concedió ventajas en el mano a mano. No se le recuerdan desatenciones graves ni pérdidas que terminaran en peligro sobre el arco de Emiliano Martínez.
El único lunar para Montiel fue que salió antes de tiempo: a los 58 minutos, Lionel Scaloni lo reemplazó por Nahuel Molina, una modificación que el equipo resintió. El desgaste de la marca sobre el español y la exigencia acumulada del torneo le pasaron factura y le impidieron completar la definición.
La salida tempranera de Montiel contrastó con el rol que había tenido durante toda la Copa. Hasta la final, el defensor de River ingresó desde el banco en cada partido de eliminación directa y la Selección siempre festejó. Pasó en octavos ante Egipto (73 minutos, 3-2), en cuartos contra Suiza (85 minutos, 3-1) y en la semifinal con Inglaterra, donde entró a los 72 con el marcador 0-1 y el equipo lo dio vuelta 2-1.
“Todo empezó con una recuperación de Cachete contra Jude Bellingham sobre la banda”, contaron desde el cuerpo técnico de la Selección Argentina después de aquella semifinal. Esa jugada resumió el sello que Montiel le imprimió a cada aparición: fricción, oportunismo y un repliegue que desactivó avances decisivos.
Ese historial de revulsivo, sumado al penal que Montiel convirtió en la definición de Qatar 2022, alimentó el debate sobre si merecía la titularidad en la definición de Nueva Jersey. Scaloni, que venía alternando el lateral derecho con dudas, le dio la primera chance desde el arranque en todo el mata‑mata y el futbolista respondió sin estridencias pero con oficio.
La actuación de Montiel fue el complemento de una noche donde el mediocampo argentino nunca encontró fluidez y la ofensiva quedó aislada por la presión española. Mientras otras piezas bajaban su nivel, el lateral mantuvo la línea: cinco de cinco en barridas ganadas y el sector derecho controlado hasta su salida.
Más allá de la derrota, los números personales de Montiel en la final respaldaron la confianza del entrenador. Cerró el Mundial con minutos en los cinco partidos de eliminación directa y solo en el último no pudo celebrar un triunfo, dejando la imagen de un jugador que, ya sea de arranque o desde el banco, rara vez defrauda.
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