Ante la intermitencia de los delanteros de River y las lesiones de Sebastián Driussi, Eduardo Coudet marcó la necesidad de sumar nuevas variantes en el mercado de pases. Rápidamente, le dio luz verde a Stefano Di Carlo para que acelere por un viejo conocido, quien, después de analizar sus posibilidades, aceptó el llamado y concretó su llegada a Núñez: “Estoy muy feliz“.
Su historia con River no es reciente ni mucho menos, sino que se remonta a la etapa de Martín Demichelis. Supo acercar importantes soluciones para los metros finales, lo que le permitió despertar la atención de la Fiorentina de Italia, que pagó más de 20 millones de euros por su ficha y pretendía confirmarlo como una pieza clave de cara a futuro.
Sin embargo, le costó adaptarse: Lucas Beltrán estuvo bastante lejos de su mejor versión en Europa y debió salir a préstamo para recuperar protagonismo. Luego de pasar por Valencia y quedar obligado a regresar a Italia, recibió nuevamente el llamado del cuadro de Núñez, que buscaba repatriarlo por pedido de Eduardo Coudet y mantuvo las puertas abiertas.
En este contexto, River acordó una cesión con Fiorentina con obligación de compra: deberá pagar 6.7 millones para ejecutarla, además de un cargo de 500 mil euros. “Estoy muy feliz de volver a casa. Es un placer enorme ponerme esta camiseta“, comentó el Vikingo, luego de que los clubes intercambien documentos y estampe su firma en el contrato.
Nuevo panorama para River y Coudet
Además de confirmar la incorporación de Lucas Beltrán, la dirigencia de River cerró el regreso de Rafael Santos Borré. De esta manera, el Vikingo y el colombiano se suman a Facundo Colidio y Sebastián Driussi para competir por un puesto, lo que le brindará un abanico de posibilidades mucho más amplio al Chacho Coudet respecto de la primera mitad de 2026.
🗣️"Estoy muy feliz de volver a casa. Es un placer enorme ponerme está camiseta"
— Banda Roja (@BandaRoja_) July 2, 2026
🐔Lucas Beltrán regresó a #River.pic.twitter.com/DOT09QORw8


